Daniel Fernández: “La cúpula de CDC necesita que fracase el pacto fiscal porque quiere la ruptura”

14.05.2012 Leonor Mayor

Pregunta- La victoria de Hollande ha sido una de las pocas alegrías que ha tenido el PSC en los últimos tiempos. ¿En qué beneficia este triunfo a su partido?

Respuesta- Abre nuevas esperanzas para la izquierda europea y también para la catalana. Más allá del tema ideológico, es una buena noticia para Cataluña. El cambio era imprescindible para modificar la política económica, para apostar por el crecimiento. Y también será positivo para la economía de Cataluña. Por eso, no deja de ser sorprendente el silencio del Govern de CiU respecto a la victoria de Hollande.

P.- El PSC ha puesto en marcha el proceso de primarias abiertas a la ciudadanía. Todo apunta a que Pere Navarro, Àngel Ros y Montserrat Tura pueden competir por ser candidatos a la Generalitat. ¿Es cierto que el partido no quiere que haya más de dos rivales?

R- Estamos redactando el reglamento con idea de aprobarlo en octubre. Cuantos más candidato haya, mejor, porque eso significa que más compañeros aspiran a liderar el proyecto para las elecciones catalanas.

P.- ¿No teme que el proceso fracase dado el escaso interés que la ciudadanía muestra por la política?

R.- Estamos convencidos de que va a ser positivo, pues el hecho de que los candidatos surjan de competiciones democráticas y no de cenáculos ya es positivo. Las primarias nos dan un valor añadido, que la gente valora en los partidos de izquierdas, no sólo porque defienden mejor el Estado democrático, sino porque van más allá en participación y democracia que los conservadores.

P.- Usted fue uno de los hombres fuertes en la campaña de Carme Chacón para liderar el PSOE. ¿Habrá primarias abiertas también en el PSOE? ¿Volverá Chacón a disputarle el liderazgo a Rubalcaba?

R.- El PSOE tomará esa decisión más adelante en una conferencia de organización. Tiene tiempo, Carme Chacón es, por lo que representa para el partido, absolutamente necesaria para el proyecto socialista y tiene mucho que decir.

P.- El PSC vive sus horas más bajas. ¿Tiene un plan para remontar?

R.- Tenemos que recuperar la confianza de la gente, que de forma muy rápida, la está perdiendo en CiU y PP. Tenemos que demostrar que hay otras maneras de salir de la crisis. Dar alternativas frente a unos gobiernos conservadores incapaces de sacarnos de este pozo.

P.- ¿cuáles son sus propuestas concretas?

R.- Hacemos la política de alternativa con la misma contundencia frente al Govern de CiU y al Gobierno del PP. CiU quiere aparecer como freno, pero es un acelerador del desmantelamiento del Estado del bienestar. Nuestras propuestas son variadas y van desde la introducción de un impuesto sobre las transacciones financieras que genere recursos orientados al crecimiento, hasta  una iniciativa específica a favor del empleo juvenil pasando por pedir más sacrificios a los que más tienen con la creación de un impuesto para las grandes fortunas o la recuperación del de Sucesiones. Además, como los recursos son limitados, creemos que se deben concentrar  los esfuerzos en incentivar ámbitos como la educación o la investigación y recortar en otras partidas.

P.- El PSC se renovó en un congreso el pasado diciembre, pero ha mantenido la misma estructura en el grupo parlamentario. ¿No es eso un lastre para el nuevo equipo?

R.- Hemos apostado por renovar combinando experiencia y novedad. A la larga este tipo de renovación es la que da buenos resultados.

P.- ¿Es un problema para su proyecto que su nuevo primer secretario, Pere Navarro, no sea diputado?

R.- Sería objetivamente mejor que fuese diputado, pero el hecho de que no lo sea nos obliga a subrayar su liderazgo en otros ámbitos, como el social, que para Navarro es fundamental ante una sociedad catalana que lo está pasando muy mal.

P.- Da la sensación de que existe una cierta descoordinación entre el partido y el grupo parlamentario…

R.- El partido está en un momento de oposición responsable y de presentación de alternativas. Eso significa oposición frontal a la reforma laboral del PP y CiU, al decreto de Sanidad o a la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Y al mismo tiempo estamos dispuestos a dialogar en los temas en que se nos quiera tener en cuenta.

P.- ¿Cuál es la postura del PSC en el debate de los peajes?

R.- Los usuarios se resienten de las decisiones unilaterales de CiU de acabar con la política de apoyo a algunos vecinos. El Govern ha roto un pacto que venía funcionando desde hace ocho años.

P.- ¿El PSC apoya que el Gobierno ponga dinero en Bankia?

R.- El sistema financiero no puede sufrir un terremoto y hay que hacer lo posible para evitarlo, pero al mismo tiempo, exigimos transparencia y explicaciones al PP, responsabilidades a los gestores si las hay y que al final del proceso a la sociedad española se le devuelva lo que se ha avanzado. Que el coste sea cero.

P.- ¿Exigen lo mismo para Narcís Serra y el resto  de gestores de CatalunyaCaixa?

R.- Lo que ha pasado con Bankia no tiene nada que ver con nada de lo que ha ocurrido en el resto de las entidades españolas. La operación de Bancaja tenía sentido político, pero no económico.

P.- ¿Cómo van las negociaciones sobre el pacto fiscal?

R.- Pacto Fiscal, sí. Secesión, no. Ésa es nuestra postura. En el PSC tenemos un plan solvente y sólido y voluntad de negociación. A veces, escuchamos mensajes que llegan del entorno de CDC que no parecen ir en la línea de que quieren el pacto fiscal y no la ruptura. Más bien parece que quieren la ruptura y para ello necesitan que fracase el pacto fiscal. La mayoría de los votantes de CiU sigue siendo no independentista, pero da la sensación de que la cúpula quiere utilizar el pacto fiscal como una excusa y no para mejorar la financiación.

P.- ¿Cuál será su posición en materia lingüística si el Supremo ordena que el castellano sea también lengua vehicular en la escuela?

R.- El modelo actual,  tal y como está establecido y avalado por los tribunales, es el que debe aplicarse con normalidad. Nos negamos a convertir este tema en una guerra artificial. Qué casualidad que cuando CiU se decide a administrar sus relaciones con el PP por el pacto fiscal, el PP responda mitigando sus relaciones con CiU en el terreno lingüístico.

P.- El PP parece dispuesto a ganarse al electorado del PSC…

R.- Lo que nos preocupa es la situación de la gente, no las carreras electorales. Lo serio es ver cómo salimos de la crisis. Lo que le pasa al PP es que pierde apoyos cada día por las mentiras con las que ganó las elecciones y por su incapacidad manifiesta para sacarnos de la crisis.

Facebook Facebook

“No hay más muerto que lo que no existe todavía/Al lado del brillante pasado, incoloro es el mañana.” Estos versos de Guillaume Apollinaire no sólo proclaman la supremacía del pasado sobre el presente, sino que -y eso es lo más relevante para quienes nos sentimos atraídos por la concepción camusiana del presente- prescinden radicalmente del mismo.

La victoria del SPD, encabezado por Hannelore Kraft en Renania del Norte-Westfalia me ha traído a la cabeza la figura de Johannes Rau, Presidente del land más poblado de Alemania entre 1978 y 1998. Rau, que  murió en el 2006 después de haber ejercido la Presidencia de la República Federal Alemana entre 1999 y el 2004, tenía profundas convicciones religiosas, heredadas de su padre, un pastor protestante opuesto al nazismo. Siempre nos sentimos atraídos por este patriarca de la socialdemocracia alemana por su talante constructivo y sereno: “Reconciliar en vez de dividir” era un lema que no sólo repetía, sino que practicaba.  En el 2004 rehusó renovar su mandato presidencial.  Pero antes de abandonar su última responsabilidad, en un recordado discurso, afirmó: “el egoísmo, la codicia y una mentalidad reivindicativa en sectores de las llamadas élites acaban con la confianza en las instituciones, en especial cuando sus representantes han perdido todo tipo de criterio….muchas veces somos testigos de cómo algunos representantes de la industria  o con responsabilidades públicas  se enriquecen desaforadamente.” (Fue en Berlín, el 12 de mayo del 2004)

El recuerdo de Johannes Rau; la victoria de François Miterrand en 1981 evocada por la de François Hollande o comprobar –ayer, en su Congreso-  la pujanza de la Associació de Joves Estudiants de Catalunya (AJEC) de nuestra juventud nos ha trasladado irremediablemente hacia el pasado. Sin pretender enmendar la plana a Apollinaire –no nos atreveríamos- no podemos dejar de reconocer que nos atrae la idea de que el brillante pasado no sea incompatible con un mañana suavemente coloreado.

Facebook Facebook

Volem pactar o volem marxar?

Diari ARA 13.05.2012

L’any 2013 s’haurà de revisar el sistema de finançament vigent. Cal constatar el gran avenç assolit el 2009, que resumeixo molt breument: en el primer any d’aplicació el nou model ha proporcionat 2.400 milions d’euros més que l’anterior; quan estigui a ple rendiment l’increment de recursos arribarà als 3.700 milions d’euros; el primer any ja ens hem situat 3,6 punts per sobre de la mitjana (un objectiu mai assolit fins ara) i arribarem al final a situar-nos entre 5 i 6 punts per sobre; els mecanismes d’anivellament estan més acotats que en el passat i són més transparents; i el resultat de tot plegat és que el dèficit fiscal català s’ha reduït significativament. Certament la profunda crisi econòmica i les òbvies necessitats financeres de la Generalitat contribueixen a dramatitzar un debat alimentat pels incompliments dels successius governs d’Espanya i per les frustrades expectatives en matèria d’inversió pública de l’Estat. No cal dir que aquest context és aprofitat pels sectors que volen demostrar que no hi ha altra sortida raonable al contenciós català que la independència. Però només des d’un sectarisme incurable es pot negar el remarcable avenç que ha suposat el nou finançament.

Abans que ningú no s’esveri vull deixar clar que no estic dient que el sistema vigent no pugui ni hagi de ser millorat. I tant que pot! Entre altres coses desenvolupant aspectes inèdits com el protagonisme de la Generalitat en la recaptació dels impostos o assegurant que les disfuncions del sistema de bestretes no recaiguin sobre la Generalitat. En tot cas, l’obligada renegociació permet posar sobre la taula reivindicacions de millora, i per alguns se situa en la perspectiva d’una nebulosa transició nacional mentre que per d’altres és el camí més directe a la independència passant o no a través de l’estació del concert econòmic.

Pere Navarro ja ha fixat la posició del PSC, que també resumeixo molt: el futur Consorci Tributari ha d’estar presidit per la Generalitat i esdevenir l’única administració tributària a Catalunya, cal incrementar el percentatge del rendiment dels impostos suportats a Catalunya que han de quedar aquí, passar d’un model que anivella el 75% dels recursos que generem a un anivellament del 50% en deu anys, fer més senzills i transparents els mecanismes de solidaritat i eliminar a mitjà termini l’abisme entre el rendiment del sistema que proposem i el sistema de concert. És una proposta ambiciosa i factible que convé a Catalunya.

CiU i ERC, amb el suport més matisat d’ICV-EUiA, defensen un model directament inspirat en el concert econòmic. Pels socialistes, el concert econòmic no és la fórmula més adequada perquè no integra elements federals i solidaris que des de la nostra perspectiva entenem imprescindibles, a banda de resultar difícilment encaixable en un estat com l’espanyol. Se’m dirà, amb tota la raó, que el País Basc i Navarra gaudeixen d’aquest règim foral, que, a més, els proporciona uns beneficis desorbitats en relació a les comunitats de règim comú. La distorsió generada per aquest fet hauria de ser entesa pels grans partits espanyols, que haurien de donar suport a la singularitat catalana que proposem els socialistes, la qual, repeteixo, és solidària i de matriu federal.

Dit tot això, els socialistes catalans estem disposats a negociar amb la resta de forces polítiques una posició comuna, conscients que la unitat Catalunya endins ens enforteix de cara a un necessari pacte amb els partits de la resta de l’Estat en el marc de les institucions espanyoles. Aquest doble pacte, Catalunya endins i Catalunya enfora, és imprescindible llevat que el que es vulgui sigui forçar una negociació abocada al fracàs. Des d’aquest punt de vista determinades actituds que observem a CiU i ERC, o les mateixes declaracions del president Mas quan diu que vol aclarir en tres setmanes una negociació que en l’anterior revisió del model emparada en l’Estatut va durar tres anys, no indiquen una voluntat real d’acord.

S’ha evocat la possibilitat d’utilitzar com a referència el text de l’Estatut aprovat pel Parlament el 2005. És possible perquè la vam votar molts grups, amb un acord amplíssim, però caldria pensar-s’hi molt, precisament perquè ja sabem, i Artur Mas millor que ningú, que lluny que va quedar el resultat del plantejament inicial. ¿Tenim dret com a responsables polítics a aixecar expectatives que semblen d’antuvi condemnades al fracàs? També caldria reflexionar si el fet d’haver situat pràcticament de manera simultània la reivindicació d’un sistema de concert econòmic amb l’assoliment d’un estat propi era la millor manera d’iniciar una negociació ja prou difícil. ¿Com obtindrem més diners si ja avancem que el que volem de debò és marxar?

En definitiva, es tracta de fer una proposta de màxima ambició però també de màxima unitat a Catalunya, conscients que després caldrà negociar-la i acordar-la a Madrid sense acceptar els plantejaments dels que, legítimament i sincera, només cerquen el fracàs de la negociació per tal de fer avançar l’agenda independentista. Dit d’una altra manera, amic Tresserras, per a un xoc de trens millor que cerqueu altres companyies, mentre que per cercar solucions ambicioses sempre podeu comptar amb nosaltres.

Facebook Facebook

El secretari d’Organització del PSC, Daniel Fernández, ha afirmat avui des de l’Aplec del Cavall del Prat de Llobregat que “és inqüestionable que un any i mig de Govern dels millors ens ha portat al pitjor moment del país“. Segons Fernández, “en lloc de treballar i lluitar per polítiques de reactivació econòmica, el Govern català aposta pel fanatisme de les polítiques de dèficit zero, que porten el país i la societat catalana a un carreró sense sortida“.

Daniel Fernández ha denunciat que “tenim un Govern dividit internament que hauria d’unir esforços i en canvi impulsa fractures i escenaris de divisió al conjunt del país“. Per contra, el dirigent socialista ha manifestat que “els socialistes apostem per un canvi en l’orientació econòmica del Govern” i ha recordat que “el PSC, amb Pere Navarro al capdavant, hem demostrat des del primer moment que volíem espais d’entesa, però ens trobem amb un President més preocupat pell seu futur polític que pel conjunt de la societat catalana“.

Bankia: fracàs de la gestió de dretes

Daniel Fernández s’ha referit a l’afer Bankia, que segons ell “és la demostració del fracàs de la gestió conservadora de la crisi i d’una part important del sistema financer espanyol”. Bankia és la metàfora d’un fet lamentable: que els interessos financers i econòmics s’han posat al servei dels interessos polítics dels governs de dretes de Madrid i de València“, ha dit.

Finalment, el secretari d’Organització del PSC s’ha mostrat a favor de “polítiques que assegurin que el sistema financer espanyol no s’enfonsa, però que també defensin els drets dels estalviadors del país amb una gestió transparent en la qual qui ha tingut responsabilitats en aquest desastre les assumeixi“.  “Volem assegurar-nos que tot euro públic destinat al sistema financer retorni als ciutadans i ciutadanes del nostre país“, ha conclòs.

Facebook Facebook

François Hollande“La agonía de Francia” de Manuel Chaves Nogales es uno de los relatos más estremecedores sobre la disolución moral de una sociedad. En sus páginas el genio de Chaves Nogales nos transmite, con uno de los estilos periodísticos más poderosos que conocemos, cómo el desplome de la República Francesa es interior y previo a la derrota frente a Hitler. Como muestra, un botón: “La independencia de la patria, los derechos del hombre, los destinos de la civilización son hoy para la gran masa ciudadana puras abstracciones que no tienen ningún sentido frente al hecho cierto, tangible, irritante, de que al salir del trabajo no pueda tomar el aperitivo.”

La agonía de Francia no fue  sólo la agonía de Francia. Fue la agonía de la democracia, del parlamentarismo, de la ciudadanía, de la responsabilidad colectiva. Fue la extinción de una civilización y de una cultura que sólo renacería con la derrota del nazismo. La agonía de Francia la vivimos como nuestra propia agonía porque desde la Revolución Francesa, el destino de Francia forma parte de nuestro destino.

François Hollande fue elegido ayer Presidente de la República Francesa. Evidentemente el resultado tiene que ver con factores domésticos. Pero como pasa siempre con Francia, esta victoria socialista rebasa las fronteras francesas y europeas. El triunfo de Hollande es un mensaje poderoso para cambiar una política conservadora en Europa que nos condena a la anorexia económica y social. Porque, hoy, lo que agoniza no es Francia; hoy agonizamos todos.

Facebook Facebook

Aclarim-nos:

1.- El desembre de l’any passat el “Govern dels millors” va aprovar el decret de noves tarifes dels peatges de titularitat del Govern de la Generalitat, pujant el preu mitjà un 5%. En alguns casos l’increment va arribar al 6,7 %.

2.- El decret 427/2011, de 27 de desembre trenca unilateralment l’acord de principis de l’any 2000 sobre la bonificació al 100% per als residents usuaris del peatge de Mollet i d’Alella. Posteriorment la mateixa bonificació del 100% per a usuaris habituals va ser estesa pel Govern al Peatge de Les Fonts.

3.- La decisió del “Govern dels millors” no va ser consultada, ni amb els usuaris ni amb el món local, i ha causat un greuge importantíssim en un territori ja prou castigat per la crisi.

4.- El mateix Govern que es nega a fer una altra política fiscal, gravant les grans fortunes, i que ha perdonat més de 400 M€ a les famílies més riques de Catalunya en eliminar l’impost de successions, pretén carregar sobre els usuaris habituals dels dits peatges 4,2 M€ eliminant les bonificacions, autèntiques conquestes socials de principis dels anys 2000 en matèria de mobilitat.

5.- És per tant, el “Govern dels millors” el responsable d’aquesta protesta amb la seva política d’austeritat indiscriminada i que pretén carregar sobre les butxaques de treballadors i petits empresaris l’augment de tarifes dels peatges de l’àrea metropolitana.

6.- El Grup Socialista al Parlament  va presentar en el tràmit de pressupostos pel 2012 quatre esmenes demanant la retirada del decret i la restitució de les bonificacions a Alella, Mollet i Les Fonts. Les quatre van ser rebutjades pel vot contrari de CIU i del PP.

7.- La restitució de la política tarifària vigent fins l’any 2011 és la única resposta adequada a aquest problema. Aquesta és la proposta del PSC.

Els peatges al nostre país no són únicament una expressió d’una situació comparativament injusta amb la resta d’Espanya. Són també una de les bigues mestres del  poder de CDC.

Però, tal vegada, l’actuació de CDC en aquest afer no sigui més que una metàfora del dilema en què es troba aquesta formació política. ¿Fan de partit de govern o esdevenen agitadors professionals? ¿Estan en condicions d’apagar els focs que ells mateixos provoquen?. Tard o d’hora hauran d’elegir entre Joan XXIII o Umberto Bossi….

Els socialistes volem contribuir a solucionar el problema dels peatges a casa nostra.  Però si del que es tracta és de enganyar als ciutadans (incremento els peatges, sóc comprensiu/crido a l’insubmissió contra els peatges, els hi aplico el pes de la llei), Artur Mas i CDC  s’hauran de buscar altres companys de viatge disposats a compartir el camí d’un ridícul irresponsable.

Facebook Facebook

Facebook Facebook


22 avril : la déclaration de F. Hollande por

Facebook Facebook

Facebook Facebook

¿Una Cuarta Vía para la socialdemocracia?

El centroizquierda puede empezar a recuperar la hegemonía perdida si hace tres cosas: incorpora nuevos valores, moderniza sus programas y amplia su campo de acción. Pero debe hacerlo en el ámbito internacional

El humanismo y la sostenibilidad deben colocarse en el centro de los valores progresistas

Es necesario un nuevo tipo de sociedad donde la dicotomía entre Estado y mercado no lo ocupe todo

EL PAÍS, 20.04.2012

Desde hace tres años, los pensadores y políticos ligados a la Tercera Vía discuten la manera de superar aquel paradigma, ante la convicción de que las victorias electorales sólo llegarán de la mano de una nueva refundación ideológica. Algunos de esos autores han participado en el debate que este diario viene alimentando sobre el futuro de la socialdemocracia, y la realidad es que las aportaciones se están multiplicando desde que los progresistas están en la oposición en la gran mayoría de las democracias avanzadas. De momento, predominan los diagnósticos y escasean las nuevas ideas. Así que, aun a riesgo de ser criticado, optaré en este artículo por exponer los elementos que en mi opinión podrían empezar a formar parte de una Cuarta Vía para la socialdemocracia.

Comencemos por el punto de referencia: la Tercera Vía fue una evolución ideológica de la izquierda que en los años 90 obtuvo sucesivas victorias electorales, con propuestas que adaptaron el programa progresista excesivamente dependiente del Estado a la globalización económica y al individualismo social. Aquella opción supuso una alternativa real al socialismo del siglo XIX y la socialdemocracia de mediados del XX, aunque también tuvo sus detractores porque se movía aún más al centro, se acercaba a los mercados y abogaba por reformar el Estado sin prejuicios. Su máxima era que había que actualizar los medios de forma permanente para conseguir los fines de las fuerzas progresistas en un entorno que ahora cambia a toda velocidad. La apuesta estuvo bien, y esa lógica sigue vigente, pero su capacidad transformadora fue limitada y la crisis financiera terminó definitivamente con algunos de sus mejores discípulos. Desde entonces, la necesidad de renovación ideológica de la izquierda es aún más profunda, y creo que la socialdemocracia puede entrar en una cuarta fase hegemónica si hace tres cosas: incorpora nuevos valores, moderniza sus programas y amplia su campo de acción.

En relación con los valores, la preferencia de los socialdemócratas por la igualdad, como mejor garantía para el disfrute pleno de la libertad individual ha de ser complementada. La igualdad y la solidaridad entre personas distintas se está debilitando con la modernidad, y por eso hay que hacer un nuevo esfuerzo por vincularla más a la condición humana que todos compartimos y menos a la clase social a la que pertenecemos. Al difuminarse la frontera entre asalariados y autoempleados, entre ejecutivos y accionistas, o entre emprendedores y empresarios, la empatía no puede construirse sobre la base de lo que cada uno hacemos (porque eso varía con el tiempo) sino sobre la base de lo que somos y sobre la aspiración compartida de un futuro mejor. Por tanto, el humanismo y la sostenibilidad deben colocarse de nuevo en el centro del esquema de valores progresista.

Respecto a los programas, estoy convencido de que los progresistas no recuperarán su credibilidad como gestores políticos si no son capaces de poner sobre la mesa un paradigma socioeconómico distinto. Y no debe ser una utopía irrealizable. La gente va a seguir respondiendo a incentivos económicos, y va a preferir lo barato frente a lo caro, acumular frente a pedir. Por ello, ese nuevo paradigma debe ser tan eficaz como el actual en la generación de bienestar material, pero más solvente a la hora de proporcionar felicidad, sostenibilidad y estabilidad. El modo actual de producción y consumo de bienes y servicios tiene tres problemas: genera residuos, genera pobreza y genera burbujas. Y los remedios que se han venido intentando ex post para resolverlos (como el reciclaje, la redistribución o la reestructuración) terminan siendo a veces ineficaces y casi siempre muy caros. Por tanto, la nueva economía tiene que abordar estos problemas ex ante, convirtiendo las industrias medioambientales y sociales en motores mismos del proceso productivo, con capacidad para generar bienes deseados por la población, que se puedan comprar y vender: los coches eléctricos o las escuelas infantiles son dos buenos ejemplos en esa dirección.

Junto a un nuevo paradigma económico, la socialdemocracia de cuarta generación tiene que proponer un nuevo tipo de sociedad, donde la dicotomía entre Estado y mercado no lo ocupe todo, y donde el espacio para los compromisos de los ciudadanos con su espacio comunitario sea mucho mayor. Esa debería ser una sociedad en la que clasificar a los individuos en función de tipologías sería mucho más complicado: los parados podrían combinar prestaciones con empleos en prácticas; los pensionistas podrían realizar actividades productivas; y los estudiantes podrían trabajar por horas, y viceversa. En esa sociedad, las acciones individuales positivas para la comunidad, como el voluntariado, la donación o el asociacionismo podrían sumar puntos en un carnet de ciudadanía. Y en todo caso, la lógica que movería ese tipo de sociedad híbrida sería la voluntad de generar oportunidades permanentes de superación personal para todos sus integrantes. La creación de un fondo para la igualdad de oportunidades recurrentes, que en unas semanas presentará la Fundación Ideas, podría ser una buena iniciativa en esa dirección.

Por último, me referiré a lo que considero el punto más importante de esta cuarta vía socialdemócrata, la internacionalización de su ámbito de acción. El abandono del Estado-nación, la creación de una democracia global, el establecimiento de un gobierno para la economía internacionalizada y la introducción de una administración compartida para los bienes públicos globales, deben dejar de ser asuntos marginales de la agenda progresista, para convertirse en su apuesta principal. Al mismo tiempo, la globalización de la democracia será insuficiente, si no se profundiza y mejora su funcionamiento. Por ello, me parece fundamental complementar la clásica división de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) que ordena la arquitectura institucional de los Estados modernos con la incorporación del poder mediático y el poder financiero. La financiarización de la política o la mediatización de la justicia, son problemas en los que no pensaron los ilustrados del siglo XVIII, pero que deben abordarse sin dilación. Si de verdad aspiramos a mejorar la forma en la que gobernamos nuestras sociedades, esos dos poderes tienen que integrarse plenamente en el sistema en que ya están integrados los otros tres poderes democráticos.

En definitiva, creo que hay más elementos para avanzar hacia una Cuarta Vía de la socialdemocracia que los que motivaron el surgimiento de la Tercera Vía. Esa evolución no consistiría en una decisión sobre si girar al centro o a la izquierda, sino en apostar por dar un salto hacia adelante. Sería una apuesta radical de progreso, en el sentido estricto de superar los intereses creados, los prejuicios establecidos y asumiendo el riesgo de avanzar y rectificar cuando sea necesario.

Esa Cuarta Vía sumaría a los valores de libertad e igualdad el de la sostenibilidad; complementaría la aspiración de bienestar material con la felicidad que provoca la calidad medioambiental y la seguridad que garantiza la cohesión social. En términos prácticos, los programas electorales de los partidos que apostaran por esta opción ofrecerían un programa económico distinto al de la derecha liberal. Un programa en el que el impulso a sectores innovadores como las energías renovables, la biotecnología, las industrias culturales o las industrias sociales se convertirían en motores mismos del nuevo modelo de crecimiento. Un programa que renovaría los instrumentos tradicionales del Estado de bienestar para pasar de re-distribuir rentas a pre-distribuir oportunidades a lo largo de todo el ciclo vital de los ciudadanos. Y un programa que, en último caso, aspiraría a tener el apoyo de electores cosmopolitas de distintas procedencias pero identificados todos ellos entre sí por su compromiso humanista.

En definitiva, puede que la crisis no sirva para refundar el capitalismo, pero si sirve para refundar la socialdemocracia, habremos llegado al mismo lugar por un camino distinto.

Carlos Mulas-Granados, director de la Fundación Ideas y profesor titular de la Universidad Complutense

Facebook Facebook



Buscar
Archivos
  • [-]2012 (35)
  • [+]2011 (150)
  • [+]2010 (73)
  • [+]2009 (51)
  • [+]2008 (53)
  • [+]2007 (49)
  • [+]2006 (48)
  • [+]2005 (18)
  • [+]2004 (1)


A FAVOR DE ESPAÑA Y DEL CATALANISMO

A FAVOR D'ESPANYA I DEL CATALNISME


Contador de estadsticas - Blog Daniel Fernndez