Archivo de junio de 2009

Separar lo relevante de lo anecdótico, aquello a lo que hemos de dedicar una parte de nuestro limitado tiempo de aquello a lo que no debemos prestar atención, no es tarea fácil en una época en la que la información se amontona delante de nuestros ojos y al lado de nuestros oídos. Y sin embargo no hay tiempo mejor empleado –y que, además, nos ahorre más tiempo- que aquel ocupado en rehusar entrar en ciertos asuntos o debates y, en consecuencia, canalizado hacia cuestiones de mayor envergadura o enjundia. De alguna manera, el grado de madurez que alcanzamos a lo largo de nuestra vida puede medirse por el incremento de nuestra capacidad para rehuir debates innecesarios o temas intranscendentes: en definitiva, de nuestra habilidad para que no nos hagan perder el tiempo más de la cuenta.

Lo que está aconteciendo en Irán durante las últimas semanas es algo en lo que –más allá de nuestra limitada capacidad de incidencia- sí que vale la pena pararse. La imagen de la joven Neda desangrándose forma ya parte de nosotros y, queramos o no, simboliza dramáticamente la lucha de una parte del pueblo iraní –con un protagonismo destacado de los jóvenes y las mujeres- por adquirir la plena ciudadanía, que no es otra cosa dar la cara en la calle para defender la limpieza de unas elecciones.

Vale la pena detenerse en Irán, porque la evolución del país en los próximos años es determinante para el futuro de una región en que se juega una parte no menospreciable del porvenir de nuestro planeta. Irán juega un papel clave en elementos relevantes de la agenda internacional: el conflicto israelopalestino, Afganistán, Irak, el acceso al petróleo y al gas…Que el pueblo iraní, después de la dictadura del Sha y de la dictadura de los mulás empiece a conseguir espacios de libertad es un objetivo ante el cual no podemos permanecer indiferentes.

Catalunya es un país cuya dimensión facilita muchas cosas –y complica otras-. Por ejemplo, es relativamente fácil saber si algo no va bien. Basta con comprobar que sobre este asunto no realizan ninguna mención ni referencia determinados profesionales del pesimismo catastrófico, siempre bien avenidos con la feligresía del Dios Agravio.

La puesta en marcha de la nueva terminal T-1 del Aeropuerto de Barcelona es un buen ejemplo. No es el primero, ni será el último. La terminal, obra de Ricardo Bofill, es la mayor construcción realizada en Catalunya en los últimos veinte años y permitirá que el Aeropuerto alcance los 55 millones de pasajeros al año. Se trata de una inversión estratégica -5.000 millones de euros se han acabado invirtiendo en la ampliación aeroportuaria- que fortalece la posición en el mundo de Barcelona, Catalunya y el conjunto de España. ¿Algún comentario? Ni mu.

Por si esto no fuera suficiente para provocar el silencio en el nacionalismo maníaco-depresivo que habita entre nosotros, el primer día de funcionamiento de la nueva terminal –el pasado miércoles- va y se salda sin ninguna incidencia. Parece que tendremos que esperar a que se extravíe una maleta para que el señor Jordi Pujol nos vuelva a sermonear sobre la decadencia de Catalunya…desde que su partido reside en la oposición.

(Donde no cabe el silencio es en la lucha contra el fascismo etarra. La banda terrorista asesinó ayer, a primera hora de la mañana, al inspector de policía Eduardo Puelles García en Arrigorriaga. Eduardo Puelles, que había dedicado 20 años de su vida a la lucha antiterrorista, era, es y será uno de los nuestros. Alzar la voz para recordarlo es un acto de decencia)

Evidentemente, nosotros somos y formamos parte de la realidad. Pero habitamos tan sólo un pedazo de la misma. La globalización tiene la capacidad de ponernos en contacto, en tiempo real, con otras realidades que se encuentran en nuestras antípodas. La globalización también ha fortalecido –reacción inevitable- nuestro aprecio por la realidad más cercana. Y así, entre nuestra realidad más cercana –nosotros, la familia, los amigos, el trabajo…- y la realidad global, poco a poco se va difuminando la-realidad-a-media-distancia: aquello que no forma parte de nuestra vida, pero que también sentimos como propio. Pero cuando la niebla nos vuelve insensibles ante esta realidad-a-media-distancia, ésta acaba apareciéndose en forma de un golpe duro, seco, sin contemplaciones.

Franns Rilles Melgar nació hace 33 años cerca de Santa Cruz de la Sierra (Bolívia). Como muchos otros compatriotas suyos vino a nuestro país en busca de un futuro mejor. Desde hace dos años trabajaba ilegalmente en una panificadora de Real de Gandía. Cobraba 700 euros por 12 horas diarias de trabajo. El pasado 28 de mayo una amasadora en espiral, que presentaba graves irregularidades, le amputó su brazo izquierdo. El jefe de Franns Melgar tiró el brazo a un contenedor de basura, le abandonó a 200 metros del hospital y le pidió que no abriera la boca sobre su situación laboral.

El Gobierno ha regularizado, por razones extraordinarias, la situación de Franns Melgar en nuestro país. La ley deberá cumplirse de forma estricta y con todas sus consecuencias en este caso. Y nosotros debemos poner todos los medios para asegurar que se cumple no solamente como respuesta a los incumplimientos de algunos desaprensivos compatriotas que también forman parte de nuestra realidad.

En el Centro Cultural Blanquerna de Madrid está instalada hasta el próximo 31 de julio la exposición gráfica: “Defensar Madrid és defensar Catalunya. Solidaritat en temps de guerra (1936-1939)”. Merece la pena dedicar un tiempo sosegado a esta exposición, comisariada por Antoni Segura y Andreu Mayayo. La sentida solidaridad del pueblo de Catalunya con el pueblo de un Madrid asediado durante toda la guerra por los rebeldes – ayuda militar a través de las milicias, ayuda humanitaria y acogida de refugiados, campañas y comités de ayuda- se expresa con especial intensidad en alguno de los carteles de propaganda, como en el que una madre angustiada se abraza a su hijo durante un bombardeo: “¿Qué haces tú para evitar esto? Ayuda a Madrid.” Barcelona y Madrid. Madrid y Barcelona. Dos ciudades españolas y europeas hermanadas en defensa de un mismo ideal de libertad, justicia e igualdad; en defensa de un mismo ideal de civilización. Dos ciudades hermanadas en la lucha contra el fascismo. Fueron derrotadas -fuimos derrotados- pero sólo las derrotas en las que plantamos cara nos preparan para futuras victorias.

Al final, siempre volvemos las ciudades. Ante las dificultades de hemos tenido para que el debate previo a las elecciones europeas que mañana celebramos girara entorno al proyecto europeo –los socialistas, al menos lo hemos intentado; no puede decirse lo mismo de un PP volcado en convertir estas elecciones en un remedo de las generales- hemos vuelto nuestra mirada hacia las ciudades. Si la memoria no nos falla, fue Huizinga quien afirmó que “Europa nació en Grecia de una aventura colonial”. Nació en la polis griega, se alzó y declinó en Roma, para renacer en los burgos y los monasterios medievales. Los europeos necesitamos Europa y Europa necesita, más que nunca, a sus ciudades para afrontar, sin miedos y con ambición, la primera crisis económica de la globalización. A sus ciudades y a nosotros, sus ciudadanos, que mañana tenemos la oportunidad de renovar nuestro compromiso europeo ejerciendo nuestro derecho a voto.




Buscar
Archivos

Te encuentras en los archivos del blog Blog de Daniel Fernández para junio de 2009.

  • [+]2012 (57)
  • [+]2011 (150)
  • [+]2010 (73)
  • [+]2009 (51)
  • [+]2008 (53)
  • [+]2007 (49)
  • [+]2006 (48)
  • [+]2005 (18)
  • [+]2004 (12)


A FAVOR DE ESPAÑA Y DEL CATALANISMO

A FAVOR D'ESPANYA I DEL CATALNISME


Contador de estadsticas - Blog Daniel Fernndez