Archivo de noviembre de 2010

No han sido unos años fáciles. En el contexto de una acelerada globalización ha estallado la crisis económica más relevante desde los años treinta del siglo pasado. Y sin embargo el President Montilla ha sido capaz de hacer avanzar al país en el rumbo adecuado, con ambición, prudencia y tenacidad. Lo ha hecho con unos compañeros de viaje que no siempre han sabido aparcar sus aspiraciones y miedos partidarios en aras a un proyecto común de gobierno y en respuesta a las necesidades de Cataluña. Lo ha hecho sin ruido y teniendo que soportar, estoicamente,  mucho ruido.

 Hoy Cataluña tiene el máximo nivel de autogobierno, el mejor sistema de financiación y la máxima inversión pública del Estado que ha conocido en su historia contemporánea. Se han incorporado a nuestra sociedad un millón y medio de nuevos catalanes con unos niveles de integración y de conflicto –pese a los intentos de algunos miserables- ampliamente satisfactorios. Durante estos cuatro años, para dar respuesta  la las nuevas necesidades sociales, se han contratado dos maestros, tres policías y dos médicos cada día. La inversión pública per cápita ha pasado de 365 euros el año 2003 a 735 euros el año 2009. Se han construido 1000 equipamientos  nuevos (dos escuelas cada semana). Se han dialogado y acordado políticas públicas relevantes con los Ayuntamientos (sin tener en cuenta su color político), con los agentes económicos o sociales o con el Gobierno de España…. 

Stefan Zweig escribió en su ensayo sobre Montaigne: “Una de las misteriosas leyes de la vida es que descubrimos  tarde sus auténticos y más esenciales valores: la juventud cuando desaparece; la salud, tan pronto nos abandona, y la libertad, esa esencia preciosísima de nuestra alma, sólo cuando está a punto   de sernos arrebata o ya nos ha sido arrebatada.” Quienes deseamos para Cataluña un gobierno fuerte, serio y sin ataduras presidido por José Montilla; un gobierno para hacer frente a la crisis que no abandone a su suerte a aquellos que no pueden afrontarla por si solos; no podemos esperar a pasado mañana. Debemos ir a votar mañana porque, de lo contrario será demasiado tarde.

Mucho ruido y muchas nueces

Catalunya elige entre los que alimentan la discordia y los que queremos sumar fuerzas con el resto de España

EL PERIÓDICO, 26.11.10

Todos sabemos lo nocivo que es el ruido. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que una exposición superior a 65 decibelios puede provocar problemas para la salud. El ruido también es perjudicial para la salud de la democracia. Distorsiona la realidad y obliga a muchos ciudadanos a desconectar, a mantenerse al margen de la política para no quedarse sordos.

Felipe González lo expresó muy bien el lunes en Granollers cuando dijo que el ruido generado durante la última legislatura ha impedido que se valore lo suficiente la gran gestión del president Montilla al frente de la Generalitat. Su Gobierno ha obtenido magníficos resultados y así lo reconocen los ciudadanos. Y, sin embargo, las mismas encuestas que valoran positivamente la acción del Gobierno parecen dar más apoyo a otras opciones políticas. Ahí reside la gran paradoja.

A mi entender, esta contradicción se debe precisamente al ruido que ha invadido la política catalana. El exceso de decibelios ha provocando hastío en la ciudadanía y ha lastrado al Gobierno que lidera José Montilla.

Ha habido mucho ruido, mucho. Pero también muchas nueces. Nadie ha hecho tanto por Catalunya en tan poco tiempo como José Montilla. Y se ha logrado en el contexto económico más desfavorable de los últimos 70 años. Para que la crisis no la paguen los más desfavorecidos, el PSC ha apostado por mejorar los servicios públicos y la cohesión social. Es nuestra forma de gobernar.

Cinco nuevos maestros al día. Mil nuevos mossos al año. Ocho hospitales y 3.000 médicos en toda la legislatura. En cuatro años, se ha construido el doble de kilómetros de metro de los que hizo CiU en 23 años; y ahora se invierte el doble en la conservación de nuestra red de carreteras.

De acuerdo, son solo datos. Pero lo importante es lo que cuentan. Nos hablan de la Catalunya de hoy. Una Catalunya que proporciona mejor educación a sus hijos, que es más segura, que presta mejor atención sanitaria y que está mejor comunicada. Nos revelan una sociedad con más oportunidades y mejor preparada para enfrentarse al futuro. Este es el resultado de la gestión del president Montilla. Un trabajo brillante que el ruido ha ocultado en demasiadas ocasiones.

 ¿Y dónde nace el ruido? Como decía Felipe González, un foco de ruido estuvo en el propio tripartito. Alguno de nuestros socios ha mantenido, en ocasiones, una actitud poco responsable. Como cuando, desde ERC, se alentaban referendos secesionistas. Parecía como si gobernasen por las mañanas y por las tardes destruyesen la labor del Gobierno del que formaban parte.

Ha sido la primera vez que Catalunya era gobernada en coalición. Esa escasa experiencia ha podido pesarnos. Acordar siempre supone renunciar, por eso no todo se ha hecho como queríamos. Pero estaba en nuestra mano lograr que Catalunya, por primera vez en décadas, contara con un Gobierno de progreso. El PSC no lo dudó.

 Otro foco de ruido ha procedido de la derecha en Catalunya, de CiU, y otro, el más sonoro, del PP. CiU comenzó negando el apoyo al nuevo sistema de financiación, el mejor del que Catalunya haya disfrutado jamás. Sí: jamás. Y ha terminado renegando del mismo Estatut que contribuyó a aprobar. Un Estatut que ha dotado a los catalanes del mayor nivel de autogobierno de su historia.

El PSC ha logrado que Catalunya tenga hoy casi ocho veces más capacidad financiera que cuando gobernaba CiU. Y no ha hecho falta ningún concierto que desbordara la Constitución. Actualmente, el Estado invierte en Catalunya el doble que hace siete años. Y no hemos tenido que promover un referendo secesionista.

A esta confusión se suma el PP, con su estruendo característico. Creo que todos recordamos su propuesta de referendo contra el Estatut, sus intentos de enfrentar a Catalunya con el resto de España, sus engaños sobre la convivencia lingüística catalana o sus acusaciones de falsos privilegios.

El president Montilla y el PSC hemos demostrado que Catalunya avanza cuando apuesta por el entendimiento con el resto de España. Catalunya es un país dinámico, innovador y competitivo. Su papel no es, ni puede ser, el de víctima; su papel debe ser liderar en España y ser relevante en Europa, en lugar de empequeñecerse y aislarse, mientras se lame algunas heridas reales y otras imaginarias.

Esa es, en realidad, la elección a la que se enfrenta el pueblo de Catalunya el domingo: De una parte, quiénes buscan el enfrentamiento y alimentan la discordia desde uno u otro lado, el centralismo anticatalán o el independentismo más o menos solapado. Es el mismo viaje a ninguna parte por dos caminos distintos. De otra, los que queremos sumar fuerzas con el resto de España para acelerar una salida social de la crisis, modificar las estructuras de nuestro modelo productivo en busca de una economía más dinámica y competitiva, un sistema educativo que enseñe a emprender y una mayor fortaleza institucional. Es decir, esta vez sí, un avance rotundo. Hechos sin pirotecnia. Nueces y sólo nueces.

Carme Chacón, Ministra de Defensa.

“Sapere Aude!” (Ten el valor de servirte de tu propio entendimiento). Esta cita de Kant fue el lema que adoptó Ernest Lluch durante su rectorado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Fue fiel a esta divisa a lo largo de toda su vida. Por esta razón se la arrebataron –mañana hará diez años- los criminales de ETA: un terrorista es alguien que desea imponer su entendimiento sobre el otro. Y que está dispuesto a matarlo si éste no se rinde a sus deseos totalitarios. Ernest Lluch jamás se rindió. 

Con casi ochenta años –nos relata Eckermann en sus “Conversaciones con Goethe”- éste aparece como un joven “eterno e inquebrantable”, gracias a su afición por aprender, aprender y seguir aprendiendo. En un larga conversación, el genio alemán se entusiasma ante los nuevos datos que el naturalista D’alton le proporciona sobre la formación y modificación de los esqueletos de los rodeadores. Y nosotros nos imaginamos a un Ernest Lluch octogenario sabio y curioso diseccionando con determinación e ingenio nuestro esqueleto civilizatorio (o lo que quede él). Y –como Goethe- compartiéndolo generosamente con los demás.  

El pasado miércoles aplaudimos puestos en pie una Declaración Institucional aprobada unánimemente en el Congreso de los Diputados en homenaje y memoria de Ernest Lluch. Estar a su altura, y a la de todos aquellos que han puesto y ponen su vida al servicio de una sociedad de hombres y mujeres libres: éste es el reto. Difícil y, al mismo tiempo, inexcusable.

La solidaridad catalana

Un 67% es partidario de transferir dinero desde las zonas más prósperas a las que lo son menos

EL PAÍS, 18.11.2010

Desde hace décadas, y con renovado impulso desde los años ochenta, se escucha y lee que Cataluña sufre un preocupante “déficit fiscal”, una gran diferencia entre su contribución a los presupuestos nacionales y el gasto público que recibe. Ciertas variantes hablan nada menos que de “expolio fiscal”. Tras un conato parecido durante la tramitación de la reforma del Estatut, en la presente campaña electoral el candidato de Convergència i Unió (CiU) a la presdencia autonómica propone exigir para esta comunidad un régimen fiscal privilegiado de “concierto económico” o “cupo” como del que, poco solidariamente, gozan Navarro y País Vasco. Si bien se han reducido considerablemente los seculares desequilibrios económicos entre los territorios de España, siguen siendo patentes. Gracias a las transferencias interregionales de recursos y, sobre todo, al Estado social, hemos mitigado las diferencias más descarnadas. Aún así, la concentración y acumulación de riqueza sigue siendo muchísimo mayor y más acelerada en Madrid, Barcelona o Bilbao que en el resto del país. 

El relativo subdesarrollo de zonas amplias es, o debería ser, una preocupación para las más prósperas. Desde un prisma pecuniario, y haciendo abstracción de otras numerosas, fuertes y complejas interdependencias, podría pensarse que aquellas suponen un lastre para éstas. Desde este punto de vista al menos, resulta racional que las más pujantes no solo transfieran fondos a las rezagadas para paliar las desigualdades más graves en consumo de bienes y servicios, sino que también les ayuden a crear riqueza por sí mismas. Este ha sido el principal argumento para justificar las grandes inversiones del Gobierno de España en infraestructuras para zonas poco desarrolladas durante las últimas décadas.  Con todo, junto a la lógica económica, la solidaridad interregional también se basa en razones de orden afectivo. En este sentido, la divulgación de demandas como la del candidato de CiU no hace sino engordar el estereotipo de los catalanes como insolidarios y egoístas. ¿Son así realmente?

En el marco de un estudio internacional, investigadores del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales y la Universidad Pompeu Fabra realizamos en 2009 un estudio sobre las actitudes y opiniones en Cataluña y otras comunidades autónomas a propósito de la identidad nacional y la solidaridad económica. Sus resultados permiten responder con autoridad: una amplia mayoría de catalanes muestra buena disposición a la solidaridad interterritorial. La gran mayoría (67%) manifiesta su acuerdo con la idea de que hay que transferir dinero desde las zonas más prósperas a las que lo son menos para asegurar que todos tengamos niveles similares de servicios públicos. Una mayoría aún mayor (74%) considera que el Gobierno de España debe intervenir para reducir las diferencias entre sus distintos territorios. 

En términos comparativos, esta generosidad es equiparable a la de los ciudadanos de Viena, si bien a esta ciudad, como capital de su país, cabe presuponerle una mayor solidaridad con el conjunto de su nación. La generosidad catalana es, asimimso, mucho mayor que la de los alemanes de Baviera y los austríacos de Salzburgo, aunque estos, a diferencia de los catalanes, raramente ponen en tela de juicio sus lealtades nacionales. Por añadidura, como promedio, los catalanes están dispuestos a incrementar un 10%  los impuestos que ya pagan si es para mejorar la atención a personas necesitadas -porcentaje prácticamente idéntico al de las otras comunidades españolas estudiadas-.

Si los catalanes expresan una buena disposición a la redistribución, ¿por qué una parte de su clase política insiste en querer reducir las transferencias de recursos? Sin ser la única causa, la evidencia disponible señala hacia un factor dominante: la diferencia en creencia, valores y sentimientos nacionales entre la élite política y la ciudadanía. Como ha demostrado T.J.Miley, profesor de la Universidad de Cambridge, en su libro Nacionalismo y política lingüística (CEPC) y en varios artículos académicos, el nacionalismo catalán y el consiguiente desapego a España de los parlamentarios y concejales de los principales partidos son mucho más intensos que los de sus propios votantes.

De hecho, regresando a nuestros datos, una parte relevante de la población catalana (en torno a un 26%) rechaza la mencionada solidaridad interregional. Se trata del sector que menos se identifica con España. Un sector que, pese a ser minoritario, posee una influencia desproporcionada: no solo surte la mayor parte de dirigentes y cuadros medios de la política catalana, sino que está mucho más movilizado en las urnas, en la calle y en el tejido asociativo, verbigracia, la masiva concentración contra la sentencia del Tribunal Constitucional por su sentencia sobre el Estatut.

Sin embargo, los catalanes, o la mayor parte de ellos, no son insolidarios, o no mucho más que otros españoles. El caso es que, acallada por una abrumadora minoría, la inmensa mayoría apenas hace oír su voz.

Enric Martínez-Herrera, profesor de Ciencia Política en la Universidad Pompeu Fabra y coordina la investigación Citizen after the Nation-State?, financiada por el Ministerio de Ciencia e Innovación y la European Science Foundation

Un viento gélido se apodera de las calles de la Villa y Corte. Ante la fachada de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen y San Luis (algún día volveremos sobre ella) caemos en la tentación de unas castañas asadas con carbón de encina. El cielo vuelve a Madrid. 

Asistimos, en el Club Siglo XXI a una conferencia-coloquio del President y candidato del PSC, José Montilla, tan sólo unas horas antes del inicio de la campaña de las elecciones al Parlament de Cataluña. No cabe ni una aguja. El President realiza una intervención precisa, sin concesiones a la galería: “El proyecto socialista que lidero para el futuro es un proyecto centrado en cuatro grandes prioridades: facilitar la recuperación económica; impulsar y aplicar las reformas estructurales necesarias; mantener la cohesión social; restablecer y aplicar el Estatut. Todo el Estatut.”

 Comienzan las preguntas. La primera –no damos crédito- sobre la fecha en la que se celebrará el partido entre el Barça y el real Madrid. Todas ellas son respondidas de forma certera y directa por nuestro President-Candidato. Sin escurrir el bulto. También la inevitablemente recurrente sobre la –inexistente- prohibición de rotular en castellano en los establecimientos comerciales catalanes. (Las mentiras que se repiten hasta la saciedad no se convierten en verdades, sino en una lata)

 De vuelta hacia Barcelona para asistir al inicio de nuestra campaña electoral conversamos animadamente con las diputadas Meritxell Batet y Esperança Esteve. En el andén de la estación de Sants nuestra memoria tropieza con unas palabras de Albert Camus: “para realizar nuestra tarea de hombres, necesitamos ser Sísifos felices.” Como felices Sísifos hemos afrontado siempre las campañas electorales. También ésta en la que nos jugamos si los catalanes vamos a concentrar nuestras energías durante los próximos años en la salida de la crisis y  el desarrollo pleno del Estatut (la propuesta socialista) o vamos a malgastarlas en callejones sin salida soberanistas e independentistas que pondrán en peligro  la cohesión de nuestra plural sociedad.

Sesión de control, miércoles 10 de noviembre

Pregunta: ¿Qué valoración hace el Gobierno sobre los niveles de seguridad aplicados en los trabajos de la tuneladora del AVE a su paso por las cercanías de la Sagrada Família?

Sr. Daniel Fernández: Sr. Ministro, el pasado miércoles, 20 de octubre, realizó una relevante visita a Barcelona. En la misma, tras reunirse con el President de la Generalitat, José Montilla, anunció el acuerdo para el traspaso de los servicios ferroviarios regionales a la Generalitat de Catalunya.

Quiero agradecerle que al impulsar este acuerdo (al igual que al hacer efectivo el traspaso de la gestión de los servicios ferroviarios de Cercanías) demuestre con hechos que el despliegue del Estatut es hoy una realidad útil para los ciudadanos de Catalunya, útil frente a quienes pretendían enterrarlo porque rompía España, y útil también  frente a quienes ayer la apoyaron y hoy se desentienden del mismo.

Aprovechó además su presencia en nuestra ciudad para examinar in situ -y acompañado por el Alcalde Jordi Hereu- las obras del túnel del AVE, una vez la tuneladora Barcino había superado sin novedad el templo de Sagrada Familia.

Al hablar del túnel del AVE estamos hablando de una de las obras más vitales y estratégicas para la ciudad de Barcelona: una obra que garantiza su conexión con el corazón de Europa; que mejora los servicios de cercanías, y que hará posible el desarrollo de los barrios del norte de la ciudad.

Nos referimos a una obra compleja, sin duda alguna. Pero también de una obra viable que se puede ejecutar con el máximo de seguridad; un obra para la que nuestras empresas y técnicos están plenamente capacitados.



Fotografía de Agustín Catalán

Ciertamente, el hecho de que su construcción, antes y después de su paso próximo a la Sagrada Familia, se esté desarrollando sin novedad y según los planes previstos haría innecesaria su intervención en esta sesión de control.

Y de hecho, el Grupo Socialista no le hubiera planteado esta pregunta, si no fuera porque también en esta Cámara se desarrolló parte de la campaña de mentiras, miedos y manipulaciones que el PP y CiU orquestaron entorno al trazado del túnel del AVE por Barcelona.

¿Tendrán, al menos, la valentía de reconocer su error? Mi Grupo no se hace ilusiones.

Pero ¿Por qué tantas mentiras, miedos y manipulaciones? Yo he encontrado una respuesta en un recorte de prensa: “Trias reparte 20.000 folletos para que el AVE pase por el Vallès”. O lo que es lo mismo, algunos  deseaban que el AVE no pasara por Barcelona.  Para que me entiendan sus señorías, es como si un aspirante a la alcaldía de Madrid pretendiera que el AVE no llegara a Atocha y  apostara por Majadahonda. Abracadabrante.

Pero ésta no es más que la opinión de este diputado y la que nos interesa es la del Ministro sobre la cuestión planteada.

Sr. Ministro (José Blanco): Señorías, siempre ha  habido profetas de la catástrofe y, habitualmente, los profetas de la catástrofe son aquellos que quieren que las cosas no se hagan, que España vaya mal, que el AVE se paralice.

Los profetas de la catástrofe habitualmente se sientan en ese banco, el banco de la derecha.  Con su paso en el entorno de la Sagrada Familia también ha ocurrido. Querían paralizar las obras, querían que el AVE no se desarrollase y luego echar la culpa al Gobierno de España por el retraso. Una vez más, los profetas de la catástrofe han demostrado que son un desastre como profetas,  porque no han conseguido parar la obra.

¿Y qué ha ocurrido en el entorno de la Sagrada Familia? No ha ocurrido nada y en nada se han quedado esas profecías. Pero es verdad, señoría, que en esta Cámara se mintió a conciencia, lo hizo algún diputado del Partido Popular poniendo en duda la honorabilidad de profesionales, de ingenieros, de técnicos;  poniendo en duda lo que había dictaminado la Audiencia Nacional, poniendo en duda lo que había determinado la Unesco. Han mentido en esta Cámara y no han pedido disculpas. Mintieron  a  conciencia, creen que todo se arregla con la confesión y con la penitencia, y  la mentira  en esta Cámara solo se resuelve pidiendo disculpas a los disputados, al Gobierno de España y a todos los profesionales que hicieron posible que esta obra se esté construyendo sin ningún problema.

Vale la pena releer a Huizinga: “Son espacios meseteños de compleja estructura, más bien que elevados picos que envían sus aguas en direcciones contrapuestas, los paisajes que separan entre sí dos períodos históricos contiguos.” Concebido el tiempo que nos ha tocado vivir –la globalización- como uno de esos espacios meseteños, los acontecimientos que se suceden vertiginosamente no pueden analizarse como picos que separan una subida de un bajada; un antes de un después. Y sin embrago, la política inmediática, inherente a nuestro tiempo, tiende a llevarnos a una extenuante sucesión de cadenas montañosas.

 Escribimos estas líneas después de la previsible derrota demócrata en las pasadas elecciones en EEUU. La crisis económica y el paro explican, en gran medida, el avance republicano. Obama deberá establecer un diálogo más sincero con la realidad. Pero no es menos cierto que mantiene el control del Senado; que California y Nueva York se consolidan como inexpugnables bastiones demócratas; y que el “tea party” puede acabar produciendo una indigestión en las filas republicanas…

El general francés Villars, después de ser derrotado –y herido- en Malplaquet (11-9-1709) por las tropas aliadas comandadas por el Duque de Marlborough, le hizo saber a su soberano, Luis XIV: “Si Dios nos concede la gracia de perder otra batalla como ésta, Vuestra Majestad puede contar que sus enemigos serán destruidos.” Y así fue, la pírrica victoria aliada -con un coste de 25.000 muertos o heridos- supuso un cambio de rumbo en la Guerra de la Sucesión Española. Ni la victoria de Obama, ni la reciente derrota demócrata constituyen cimas montañosas. Aún nos quedan muchos espacios meseteños por descubrir y atravesar.

Reproduïm  a continuació les paraules d’en Raimon Martínez Fraile en l’acte d’acomiadament d’en Joan Solà el passat dijous, 28 d’0ctubre, al Paranimf de la Universitat de Barcelona. És el nostre humil homenatge a un dels grans. Als grans els acomiadem, però mai no ens abandonen.

” JOAN HE ESTAT PENSANT MOLT SOBRE QUE DIRIA QUAN ARRIBES AQUEST MOMENT QUE NO VOLIA QUE ARRIBES MAI, I ARA EM TROBO QUE NO EM PODEN SORTIR LES PARAULES.

AJUDA’M.

HOLA JOAN,

ALLA ON ESTIGUIS ESTIC SEGUR DE QUE ENS ESTAS ESCOLTANT I ET BEN ASSEGURO QUE CONTINUARE DIENT HOLA DE TANT EN TANT.

JO VOLDRIA RECORDAR-TE ARA EN UN ASPECTE QUE SEGUR QUE MOLTS DELS TEUS AMICS DESCONEIXEN. VOLDRIA RECORDAR-TE COM AQUELL AMIC I COMPANY QUE AL LLARG DE TANTS ANYS HA ESTAT AL NOSTRE COSTAT I S’HA FET ESTIMAR PER GENTS VINGUDES, COM AQUELLS HABITANTS DE CATALUNYA DE TOTES BANDES COM A “HOMINES UNDEQUEMQUE VENIENTES” AQUELLA BELLA DEFICIO QUE ALGUNA VEGADA HAVIEM COMENTAT.

GRACIES A LA MEVA GERMANA VAS CONEIXER LLUNY DEL TEU BELLOCH NATAL UN ALTRE POBLE QUE VAS APRENDRE A ESTIMAR I ET VA RETORNAR AQUEST AMOR.

PER AIXÒ VULL PARLAR-TE AVUI AMB UNA DE AQUELLES PARLES DIVERSES A QUE QUE FEIA REFRENCIA EL POETA.

DURANTE 39 VERANOS, PORQUE ESTE ULTIMO YA NO FUE POSIBLE, VINISTE A SAN CRISTOBAL A PASAR UNA PARTE DE TUS VACACIONES.

Y ALLI TE HICISTE TU HUECO DE PERSONA QUERIDA Y DE PERSONA QUE SENTIAN TODOS EN EL PUEBLO  QUE LOS QUERÍAS.

ESTE VERANO ULTIMO SENTI TU AUSENCIA.

CUANDO A LA HORA DE LA COMIDA ME ESCAPABA HACIA EL BAR PARA JUGAR LA PARTIDA YA NO TENIA COMPLICE CON EL QUE COMPARTIR LA REPRIMENDA DE GABRIELA POR LEVANTARNOS DE LA MESA SIN ESPERAR A COMER EL POSTRE NI EL CAFÉ. 

Y ESTE VERANO ME PERDI MUCHAS PARTIDAS POR NO LLEVAR COMPAÑERO.

TE HE PERDIDO COMPAÑERO DE AQUELLAS PARTIDAS DE LOS VERANOS LEONESES.

TE HEMOS PERDIDO. PERO VAS CONTINUAR SIEMPRE EN NUESTRO CORAZON.

VAMOS AÑORAR AL COMPAÑERO QUE ERA CAPAZ DE COMVENCER A MUCHOS PARA QUE BAJO EL TORRIDO SOL DE LAS AGOSTEÑAS TARDES LEONESAS FUESEN  CAPACES DE ACOMPAÑARTE PARA SUBIR AL TELENO, O PARA PERDERSE POR LAS MONTAÑAS DE LA CABRERA, O LARGARSE DURANTE DOS DIAS A SALTAR COMO CABRAS MONTESAS POR LOS PICOS DE EUROPA. PEÑA UBIÑA, LEITARIEGOS, BABIA, LOS LAGOS DE ENOL, CAIN , O LA GARGANTA DEL CARES ERAN  NOMBRES FAMILIARES PARA TI.

ALLI FUISTE FELIZ, Y ALLI NOS HICISTES FELICES.

NO SE DONDE TE ENCONTRARE A PARTIR DE AHORA COMPAÑERO DE TERTULIAS.

NO SE DONDE TE ENCONTRAREMOS TEMIBLE  ADVERSARIO  DILAECTICO Y NADA SOFISTA CUANDO HABLEMOS DE POLITICA.

PERO SE QUE NO TE OLVIDAREMOS. Y  QUE EN ALGUN SITIO MIENTRAS RAIMUNDO,  GILDO, SINDO, EUGENIO, FERNANDO, MARCOS,  SANTIGO Y TANTOS OTROS TE ESTEMOS BUSCANDO COMO PAREJA DE PARTIDA SIN LA ESPERANZA DE ENCONTRARTE, TU ESTARÁS CON GOYO Y EUGENIO  NO SE DONDE Y NO SE COMO PREPARANDOTE PARA JUGAR UN JULEPE O REPARTIENDO PARA EMPEZAR UN TUTE.

I NO PODREM JUGAR AMB TU JOAN

I NO PODREM OBLIDAR-TE.

NO TORNAREM A ANAR CAMINANT A LA VIRGEN DEL CAMINO I NO PODREM VEURE COM DEIXES CORRENT EL LLAPIS ENTRE MIG DE LES PLANES DEL LLIBRE DE SINTAXI CATALANA QUE ESTAS CORREGINT I MARXEM CORRENT A MUNTAR UN BERENAR DE CECINA Y CHORIZO EN JIMENEZ DE JAMUZ O EN SANTIAGOMILLAS.

SUPISTE METERTE EN NUESTROS CORAZONES Y LLEVARNOS A NOSTROS EN EL TUYO.

GRACIAS. GRACIES JOAN.

DALE RECUERDOS A AGUSTÍN (ME CAGO EN LA PUCHA CARAJO) QUE LO FUE TAMBIEN TUYO, CUANDO LO ENCUENTRES, Y PREPARA LA PARTIDA QUE LOS DE SAN CRISTÓBAL QUEREMOS JUGARLA CONTIGO.

GRACIES AMIC PER HAVER EXISTIT.”

RAIMON MARTINEZ FRAILE

“Independentisme i neocentralisme són dues cares de la mateixa moneda”

Daniel Fernández (Barcelona, 1965) és secretari general adjunt del grup parlamentari socialista al Congrés espanyol i membre de la comissió executiva del PSC. Amb Joaquim Coll ha escrit “A favor d’Espanya i del catalanisme” (Edhasa, 2010).

Tituleu “A favor d’Espanya i del catalanisme” en un moment que la política catalana sembla afectada per un distanciament que el president Montilla va batejar amb el terme “desafecció”.

—El llibre té aquest títol perquè pensem, enfront d’aquells que tenen una visió unitarista –i que, per tant, rebutgen el catalanisme– i enfront d’aquells que han fet una evolució cap al sobiranisme o cap a l’independentisme –i que, per tant, no volen participar en Espanya–, que avui hi ha una àmplia majoria de catalans que ens considerem catalanistes i que volem continuar treballant per enfortir un projecte plural d’Espanya.

—La sentència del TC sobre l’Estatut ajuda al projecte plural?

—La sentència, des del punt de vista dels continguts, és un cop al PP. Es veu que és un text totalment constitucional. Però alhora la sentència ens ha posat en una situació complicada, pel fet que l’ha feta un tribunal que es troba en la situació que es troba –deu ser el tribunal amb menys prestigi de la història d’Espanya– i pel redactat d’alguns dels seus fonaments, innecessaris i contradictoris amb la voluntat de crear una Espanya plural que en respecti la diversitat lingüística i cultural.

—Subtituleu “Un assaig contra la regressió política”. En el context de l’encaix de Catalunya a Espanya, què enteneu per regressió política?

—Creiem que hi ha dos moviments regressius, el neocentralisme de la dreta espanyola i el sobiranisme independentista, que, en teoria, són adversaris però en el fons són aliats perquè l’un alimenta permanentment l’altre.

—Per què són regressius?

—Perquè tots dos fan una lectura negativa d’allò que han estat aquests trenta anys d’autonomies. Uns perquè diuen que aquestes autonomies han posat en qüestió la unitat de mercat i han afeblit el projecte espanyol i uns altres perquè diuen que les autonomies han estat una enganyifa. Nosaltres, en canvi, fem una valoració positiva d’aquests trenta anys –que han de tenir encara la seva evolució– i la fem connectant amb les arrels d’aquest pacte polític, que és el pacte constitucional i la transició. En canvi, aquests moviments són regressius perquè fan una lectura negativa d’aquest pacte i se situen en posicions prèvies.

—Signifiquen un retrocés?

—En la mesura que un alimenta l’altre. Això ho fa més difícil a l’espai majoritari a Catalunya, que aposta per la seva llengua, la seva cultura i la seva identitat, però també per un projecte plural per a Espanya. Aquest espai, que pot continuar desenvolupant aquest projecte –en la meva opinió, en una línia federal– té més dificultats. En canvi, ells, com a elements regressius que es retroalimenten, acaben ocupant un espai públic més enllà de la força que tenen i ens porten cap a situacions que no són positives: d’estancament o de retrocés.

—Qui ens porta a l’estancament i qui al retrocés?

—Un exemple. Nosaltres voldríem una reforma constitucional per convertir el Senat en una veritable cambra territorial. Avui és possible aquesta reforma de la Constitució? No, perquè el PP voldria una reforma constitucional per recentralitzar competències i el sobiranisme de CiU i l’independentisme d’Esquerra no tenen cap interès en aquesta reforma perquè són en projectes al marge del projecte espanyol. Per tant, la confluència d’aquests moviments fa impossible un avenç federal en la línia de la reforma constitucional. En aquest sentit, no avançar, per a nosaltres, és retrocedir. Independentisme, sobiranisme i neocentralisme són dues cares de la mateixa moneda.

—Creieu que el sobiranisme de CiU impediria de fer del Senat una cambra territorial?

—CiU té un discurs molt indefinit. Dins la federació hi conviuen veus molt contradictòries. N’hi ha que es manifesten encara coherents amb el seu discurs històric –i suposo que aquestes veus serien favorables a la reforma–, però n’hi ha que es declaren independentistes –que no tenen cap interès en un senat federal, com no en tenen ni Esquerra ni el PP.

—Expliqueu que el llibre és “una explícita represa del projecte hispanista del catalanisme”. No era marca de CiU, el projecte de col·laborar en la modernització d’Espanya per avançar en l’autogovern de Catalunya?

—És que el catalanisme majoritari sempre ha estat hispanista. Tot: el catalanisme moderat conservador –i aquí hi podem situar Cambó, Prat de la Riba i Pujol– ha estat hispanista i el catalanisme d’esquerres des del seu naixement –Rovira i Virgili, Companys, Maragall, Narcís Serra– ha estat hispanista. I sempre ha tingut dues cares: endins, enfortiment de l’autogovern, la cultura i la llengua; i enfora, fer evolucionar l’estat espanyol cap a la descentralització, les autonomies o l’estat federal. Això ha estat el catalanisme majoritari. I nosaltres formem part d’aquest catalanisme hispanista. I estic d’acord que no és només d’esquerres: també l’ha practicat Pujol. Però ara, al partit del pujolisme, hi ha veus que no són partidàries d’aquesta proposta sinó de separar-se d’Espanya. Nosaltres defensem el catalanisme de sempre perquè ha tingut èxit durant els últims trenta anys. Tenim el màxim nivell d’autogovern, hem recuperat la llengua d’una situació molt complicada, la nostra cultura avui té nivell internacional. Ens neguem a fer una lectura pessimista –a banda de la situació de crisi que ara patim. El nostre catalanisme és optimista.

Fotografia de Jordi Play

—No hi estem d’acord. Desconec en concret les teories d’aquestes persones –tot i que n’he llegit alguna cosa–, però no hi estem d’acord. Creiem que ha estat una història d’èxits. Amb tot, fins i tot amb aquesta sentència del TC, que nosaltres hem criticat i considerem negativa, aquesta és una història d’èxits i ha de continuar.

—Com?

—Amb el federalisme. Quina és l’alternativa? La independència? Creiem que és una alternativa negativa. No forma part de la tradició històrica del catalanisme. I, a la llarga, no crea una divisió entre Catalunya i Espanya, sinó al si de Catalunya.

—Sentiu que Espanya té en consideració Catalunya?

—Hi ha una part d’Espanya que és molt considerada amb Catalunya. L’Espanya progressista que ha fet possible l’Estatut. N’hi ha una altra que no ho és. El PP no ho és. Ha fet de l’anticatalanisme un instrument electoral. Dit això, des del punt de vista polític i d’autogovern, hem avançat moltíssim; tant, que el nostre model s’ha acabat imposant –el concepte autonomia és un invent del catalanisme: ens el vam inventar quan el vam importar d’Irlanda. On no s’ha avançat prou –també ho diem al llibre– és en la valoració positiva, en el reconeixement, en l’actitud positiva amb relació a la realitat cultural i lingüística plural. Al final resulta que els federalistes –ja no dic els socialistes– som els únics que acabem creient en la pluralitat de debò, perquè defensem que Espanya és plural i que Catalunya és plural. Uns altres, des de posicions de la dreta espanyola, parlen molt de la pluralitat de Catalunya però tenen una visió molt poc plural d’Espanya, i a la inversa: alguns, des de posicions nacionalistes sobiranistes, parlen molt de la pluralitat d’Espanya, però de vegades sembla que no entenen la pluralitat de Catalunya.

—Per a vós, la solució és el federalisme però neocentralistes i independistes barren el pas a aquest sistema. Quina és la vostra estratègia, doncs?

—Un cert combat polític per a defensar aquestes idees. No podem pensar en una reforma de la Constitució, des d’un punt de vista pràctic, si no hi ha una majoria que la faci possible. Això vol dir que el PP ha de tenir menys força a Espanya o ha de ser una altra mena de dreta. I l’independentisme ha de tenir menys força a Catalunya. Mentre aquestes forces siguin tan rellevants, des del punt de vista polític i cultural, aquesta reforma és impossible. El llibre defensa que ara no són tan importants les reformes jurídiques com el diàleg i la batalla cultural de fons. Cal aconseguir abans la majoria social.

—Com a federalista us sentiu cada vegada més sol?

Fotografia de Jordi Play

—No cal ser inflexibles amb les paraules. El federalisme, a Catalunya, el mamem des que som petits. A Espanya hi ha una part de l’esquerra que no es defineix com a federalista, perquè no forma part de la seva cultura política i perquè encara queda el record del fracàs de la Segona República, però, quan parles amb ells, veus que el seu autonomisme s’assembla molt al nostre federalisme. No sé qui va dir que “Espanya és plena de federalistes que no saben que ho són”. Jo voldria que l’esquerra espanyola deixés de tenir por a la paraula federalisme, però tampoc no m’agradaria que l’esquerra catalana abandonés la paraula autonomia, perquè és un error deixar la paraula en mans del PP. Les enquestes a Catalunya diuen que un 10% de la població aposta per recentralitzar competències, un 20% es declara independentista, però la resta, el 70%, es defineix meitat a favor d’un estat federal i meitat a favor de l’estat de

les autonomies. Sobre aquesta majoria s’ha de construir un pas endavant en el federalisme.

—Com convencereu aquells federalistes espanyols que no saben que ho són?

—El primer pas és no convertir això en una batalla nominal. Si el seu autonomisme és plural i no homogeneïtzador, parlem dels mateixos. Quan el socialisme espanyol defensa, com ha defensat aquests últims anys, la llengua catalana o el model d’immersió lingüística enfront de l’ofensiva de la dreta espanyola, el socialisme espanyol fa federalisme.

—Celestino Corbacho ha estat substituït com a ministre de Treball per Valeriano Gómez. El PSC perd poder a Madrid?

—No. El pes del PSC a Madrid no s’avalua pel nombre de ministres que té, sinó per les polítiques que fa el govern de l’estat. En aquest sentit, tenim el pes que teníem. Aquest canvi dóna un nou impuls al govern de l’estat i això és bo per a Espanya i també per a Catalunya.

—Els acords amb el PNB en matèria de pressupostos faran que el PSOE giri els ulls cap al País Basc?

—Els acords amb el PNB demostren que el PNB utilitza amb més intelligència la seva força política que no pas CiU. El PNB, que també és a l’oposició, en vuit mesos de ser-hi, ha començat a pactar coses positives per al País Basc i  per a Espanya, mentre que CiU, set anys després de perdre el govern, encara no ha sabut fer aquest paper. Això demostra que alguns paeixen més ràpidament el pas a l’oposició que uns altres.

—Ha aconseguit més el PNB per al País Basc en dues setmanes que el PSC, CiU, ERC i ICV per a Catalunya en set anys de debat sobre l’Estatut?

—No, perquè nosaltres tenim un nou Estatut. Heu de recordar que el PNB va intentar passar un nou estatut al Congrés que va acabar allà mateix, el famós pla Ibarretxe. Tenim competències des de fa anys que Euskadi aconseguirà ara, després de vint anys.

—També tenen el concert econòmic, que Catalunya no té i per a alguns ha esdevingut una fita.

—El concert, com sabeu, és un dels punts del pacte constitucional. No hi tinc res a dir. Més exemples: nosaltres vam aconseguir fa dues setmanes un acord per al traspàs dels trens regionals; hem aconseguit el traspàs de rodalia, cosa que no és a l’acord amb el PNB. El balanç, des del punt de vista d’aquests anys de govern, és molt més positiu que no un acord concret amb el PNB.

—Aquest peix al cove del PNB no ha acabat resultant més efectiu que tota la discussió, elaboració i votació d’un Estatut després retallat pel TC? —Repeteixo que l’Estatut que va presentar el PNB no va passar del Congrés. Fa set anys hi havia un PNB que estava en un procés diferent: a Euskadi havia trencat amb nosaltres i havia optat pel camí de la independència. El PNB d’avui torna a l’Estatut de Gernika i a la moderació. El fet sorprenent és que Convergència hagi fet el camí contrari.

Àlex Milian

Facebook



Buscar
Archivos

Te encuentras en los archivos del blog Blog de Daniel Fernández para noviembre de 2010.

  • [+]2012 (57)
  • [+]2011 (150)
  • [+]2010 (73)
  • [+]2009 (51)
  • [+]2008 (53)
  • [+]2007 (49)
  • [+]2006 (48)
  • [+]2005 (18)
  • [+]2004 (12)


A FAVOR DE ESPAÑA Y DEL CATALANISMO

A FAVOR D'ESPANYA I DEL CATALNISME


Contador de estadsticas - Blog Daniel Fernndez