Archivo de diciembre de 2011

Josep Pla, en les seves imprescindibles cròniques parlamentàries sobre les Corts republicanes afirmà que únicament la grip ens havia portat a tots nosaltres a pensar de la mateixa manera. La por a la grip va perseguir Pla durant anys . Avui, la profunda crisi econòmica que patim i les seves conseqüències socials no ens han d’obligar a pensar  a tots de la mateixa manera, però sí ens exigeix actuar amb responsabilitat i claredat. No són temps de comoditats. Vivim temps substantius.

Tres notes substantives de política espanyola:

 1.- Algú capaç d’afirmar quatre dies abans del dia de les eleccions a El País: “ Yo no voy a subir los impuestos, no” i d’assegurar al discurs d’investidura: “ Mi intención no es subir los impuestos” i que presideix un Govern que pren com a primera decisió pujar-los és quelcom que s’autodefineix per a tota una legislatura. Aznar va acabar el seu mandat mentint i Rajoy mentint ha començat el seu mandat.

 2.- Les mesures del Govern del PP són injustes perquè el 70% de l’esforç fiscal es demana als contribuents que guanyen menys de 53.000 euros. És a dir: a les classes mitjanes, a les famílies treballadores, als joves i als pensionistes.

 3.- A més d’injustes, són equivocades. No sortirem de la crisi únicament amb polítiques de consolidació fiscal. Necessitem complementar-les amb incentius al creixement si volem evitar caure en una nova depressió.

 I quatre  de casa nostra:

 1.- Pere Navarro va expressar en la seva primera intervenció com a Primer Secretari del PSC, la voluntat dels socialistes catalans d’estendre la mà al Govern de Catalunya per a treballar junts contra la crisi econòmica. 

2,. Aquesta voluntat es va concretar per escrit en la reunió amb el President de la Generalitat a través d’una proposta de diàleg estable per arribar els grans acords que necessita el país. Va ser una reunió de treball cordial. Artur Mas i Pere Navarro van acordar crear mecanismes estables de relació que permetin aprofundir i concretar els diferents temes plantejats a la reunió.

 3.- Tanmateix, des del Govern de Catalunya, Francesc Homs ens va comunicar que estan còmodes amb la geometria variable. ¿La comoditat és un criteri a considerar en aquests temps que ens ha tocat viure? 

4.- Però, alhora, Oriol Pujol, en nom de CDC ens acaba de demanar als socialistes que juguem un paper determinant per a assolir el pacte fiscal. Si us plau, un mínim de coordinació i coherència. La comoditat de la geometria variable és incompatible amb un acord entre els Govern i el principal partit de l’oposició. Nosaltres no volem comoditats: volem responsabilitat i claredat, també en allò que fa referència a la millora de l’actual model de finançament. El PSC ha donat un pas seriós i esperem una resposta seriosa i no contradictòria d’aquells que tenen la responsabilitat de governar –incòmodament, si cal- Catalunya.

Afortunadament, aquets temps substantius són radicalment compatibles amb la magistral adjevtivació de Josep Pla…

 

 

 

El rector de Salamanca

Sigue vigente esta dura reflexión de Unamuno referida a España: “¡Qué país, qué paisaje y qué paisanaje!

LA VANGUARDIA, 31.12.2011

Hoy hace setenta y cinco años murió, en Salamanca, Miguel de Unamuno. Dos meses y medio antes de su muerte –concretamente el 12 de octubre– había tenido lugar el grave incidente que provocó su ruptura con la España nacional, después de que hubiese roto también con la España republicana. Aquel día –se ha repetido mil veces– se celebraba, en el paraninfo de la Universidad de Salamanca, un acto con motivo de la fiesta de la Hispanidad, al que asistían Carmen Polo –mujer de Franco–, Millán Astray y José María Pemán. Mientras Millán profería brutalidades cuarteleras, Unamuno garabateaba sobre un papel. Cuando el militar terminó se levantó el rector, que lo era vitalicio. Se hizo un silencio expectante y Unamuno habló, interrumpido –a partir de cierto momento– por Millán y por los gritos del auditorio. Interesa hoy recordar tres de las ideas que expuso: 1. “Callar, a veces, significa mentir, porque el silencio puede interpretarse como aquiescencia”. 2. “Se ha hablado aquí de guerra internacional en defensa de la civilización cristiana (…) Pero no, la nuestra sólo es una guerra incivil”. 3. “Vencer no es convencer y hay que convencer sobre todo, y no puede convencer el odio que no deja lugar para la compasión; el odio a la inteligencia, que es crítica”.

El tumulto que se armó fue enorme. Unamuno tuvo que salir protegido por Carmen Polo y Pemán. Aquella tarde, Unamuno se dirigió como todos los días al casino, del que era presidente honorífico, donde fue insultado y rechazado. Diez días después, Franco firmó un decreto por el que se le destituía de todos sus cargos. Lo mismo había hecho Manuel Azaña, al otro lado del frente, algún tiempo atrás. Estaba claro: no había sitio para la tercera España. Así lo había percibido él, unos días antes: “No son unos españoles contra otros (no hay anti-España), sino toda España, una, contra sí misma. Suicidio colectivo”. Confinado en su casa y vigilado, salía sólo para dar una vuelta por la plaza Mayor. Un día, acompañado por Eugenio Montes, se dirigió a la tienda del marmolista que estaba haciendo la lápida para su mujer, muerta hacía poco, y, tras sacar un papel del bolsillo, dictó con cuidado los versos de su propio epitafio: “Méteme, Señor, en tu pecho, / misterioso hogar, / que vengo deshecho / de tanto bregar”. Era el 21 de diciembre. Diez días después, murió. Antonio Machado –santo laico siempre generoso– escribió en su necrológica: “Murió, sin duda alguna, tan noblemente como había vivido”. Rechazado por unos y por otros.

“Cartujo laico, ermitaño civil y agnóstico, acaso desesperado de esta vieja España”. Así se definía a sí mismo Miguel de Unamuno, protagonista destacado de la vida pública española durante el primer tercio del siglo XX. No fue –ni es– muy leído por el gran público, pero su figura estuvo siempre presente en el debate diario como un personaje raro, original y paradójico. Comenzó su participación en la vida pública fundando La Lucha de Clases, primer órgano socialista bilbaíno, y terminó ubicado –según Federico Urales– “en el anarquismo místico a lo Tolstói, en el anarquismo cristiano”, si bien reconoce que, paradójico hasta el tuétano, “también de ahí se escaparía”. Pero él tenía clara su misión: “Suele, con mucha razón, decirse que cada loco con su tema; y mi tema es el de la espiritualidad, el del estado íntimo de las conciencias de un país, de sus inquietudes supremas”; para concluir que: “Yo he buscado siempre agitar y, a lo sumo, sugerir más que instruir. Si yo vendo pan no es pan, sino levadura o fermento”. Un valenciano –Vicente Blasco Ibáñez– veía al vasco de otra manera. Un día, estando ambos en el parisino café de la Rotonde, durante su exilio, le dijo: “Usted, Unamuno, con este aspecto levítico, debía ir a Norteamérica a fundar una religión y a hacerse rico”. Unamuno lanzó a Blasco una mirada indignada.

La sociedad española actual es enormemente distinta de la que conoció Unamuno. Su nivel de vida ha alcanzado cotas entonces inimaginables, y su integración en Europa torna antigua y extraña buena parte de la obra ensayística de Unamuno. ¿Qué sentido tienen hoy, por ejemplo, las muchas páginas que dedicó a la europeización de España y a la españolización de Europa? Pero siguen estando vigentes, hoy más que nunca, dos constantes de su obra. La primera es una decidida voluntad superadora de aquel sectarismo cerril y gregario que encubre –hoy igual que entonces– una grosera avidez garbancera, más escandalosa aún y más obscena en los que son de verdad ricos, es decir, en aquellos para los que su riqueza ha llegado a ser un instrumento de poder y de influencia. Y la segunda es su crítica del individualismo hispano, expresado en la atroz máxima de “ande yo caliente…”, y que –bajo las formas del egoísmo personal, del corporativismo grupal y del secesionismo tribal– impide la consolidación de cualquier organización racional de la vida colectiva. En este sentido, sigue vigente esta dura reflexión de Unamuno referida a España: “¡Qué país, qué paisaje y qué paisanaje!”.

Apenas dentro de unas horas Sus Majestades los Reyes presidirán  la Solemne Sesión de apertura de la X Legislatura Constitucional. Como es tradición, harán su entrada en el Congreso de los Diputados por la Puerta de los Leones. Cuando, camino del hemiciclo, atraviesen el vestíbulo de Isabel II se encontrarán, en frente, con el busto de Don Manuel Azaña, Presidente de la República Española. La escultura, realizada por Evaristo Bellotti, fue donada por Izquierda Republicana y ubicada aquí en la recta final de la pasada Legislatura.

Manuel Azaña vivió en una época en la que –tal y como nos recordó José María Marco en “Manuel Azaña. Una biografía”-  se confrontaron dos modelos universitarios en Europa: el alemán, orientado a la técnica y la especialización; y el francés, que apuesta por difundir el saber entre el conjunto de la población. Evidentemente, Azaña abrazó, con entusiasmo, el modelo francés, denominando “zona templada” a este espacio cultural amplio y difuso que nos aleja de la pesadilla de un mundo en el que sólo coexistieran ignorantes y especialistas. Ciertamente, nuestra sociedad está tan necesitada como la Europa de principios del siglo pasado de zonas templadas en lo cultural y lo político. El azote de la crisis económica y sus consecuencias sociales nos obliga a todos a dejar de lado nuestros particularismos. Utilizando el lenguaje de Azaña, no son tiempos éstos para dedicarnos a “establecer el inventario cuidadoso de lo que nos separa”, sino de reflexionar sobre lo que “verdaderamente, espiritualmente” nos une.

Manuel Azaña ha vuelto a uno de los lugares de sus grandes triunfos, sinsabores y decepciones: el Congreso de los Diputados. Y, esta vez, quien quiso hacer de esta Cámara el corazón democrático de España, ha vuelto para quedarse.

Daniel Fernández: «El congrés ha sigut un reactiu il·lusionant per als militants»

20.12.2011  Albert Ollés

 

–¿Què ha canviat al PSC després del 12è congrés?
 –S’hi ha produït un canvi profund. No solament ha entrat gent nova a l’executiva i a la cúpula, sinó que altres persones que ja hi eren ara tindran més responsabilitat. Una nova generació de membres del partit n’ha assumit el comandament. Per exemple, és veritat que ja hi havia alcaldes en la direcció, però ara és molt més notòria la seva presència en el nucli que pren les decisions. 

 –¿Serà possible traslladar aquests canvis a la globalitat del partit?
 –La nostra realitat és plural, i més encara al territori. Però un dels meus principals objectius serà que aquest nou PSC s’expressi a les agrupacions. No crec que sigui difícil, ja que la idea de renovació ha vingut de baix cap a dalt i es va iniciar en el debat precongressual. Posteriorment, el congrés ha sigut un reactiu il·lusionant per als militants. 

 –¿Quins canvis vol introduir en la secretaria d’organització?
 –Per començar, hem derivat l’àrea de comunicació cap a una altra persona, el nou portaveu, Jaume Collboni. Orgànicament, donarem resposta al compromís d’obertura del partit aprofundint en la nova cultura interna que ha sortit del congrés. També donarem un impuls més fort i de més pes a les agrupacions sectorials, amb l’objectiu de connectar amb els sectors socials emergents. 

 –Avui [per ahir] no ha pogut estar en el debat d’investidura al Congrés dels Diputats per les seves noves funcions al PSC. ¿Pensa deixar l’escó?
 –Encara no he pres la decisió, però el que és segur és que no canviarà res fins que del congrés del PSOE del febrer en surti una nova executiva federal. La veritat és que és difícil compaginar els dos càrrecs. 

  –¿L’anterior cúpula es mereixia el final que ha viscut al conclave?
  –No és una qüestió de pagar factures. Han liderat el partit durant una etapa molt dura. Tots ells continuaran fent coses i seguiran en la política activa. Estic segur que quan ho analitzem des de la perspectiva del pas del temps, es valorarà d’una forma més positiva que ara el treball que van fer.

Daniel Fernández: “Volem assumir la nostra responsabilitat en la crisi”

“El que no farem és mirar cap a un altre costat”

“Per primera vegada aquesta executiva té el manament de renovar les relacions amb el PSOE”

“Catalunya únicament tindrà força i serà una potència amb una Espanya federal”

“La democràcia d’aquest congrés es traslladarà a la resta d’agrupacions del territori”

20.12.2011 Emma Ansola

Els darrers vuit anys, el nou secretari d’organització del PSC, Daniel Fernández, els ha passat al Congrés dels Diputats, però el seu passat polític es lliga directament amb el del president José Montilla, del qual va ser cap de gabinet a la Diputació de Barcelona. Actualment és diputat a Madrid.

Vostè es considera renovació o continuïtat?

Renovació, perquè la responsabilitat que ara tinc com a secretari d’organització és totalment nova per a mi. Ara, és cert que durant vuit anys he tingut la responsabilitat de representar el PSC en el Congrés dels Diputats i conec bé el partit.

Com afronta com a secretari d’organització la nova etapa del PSC?

L’executiva ha d’aplicar les resolucions tant polítiques com organitzaves del congrés i, per tant, ara cal que l’impuls polític d’aquest congrés arribi a les agrupacions.

Però quins canvis concrets hi haurà quan els militants el que demanen a l’executiva és més democràcia i participació?

Els futurs congressos seran una expressió d’aquest nou PSC perquè, a més a més, la força d’aquest nou PSC ha vingut de baix cap a dalt. Per tant, la democràcia i la participació es traslladarà a la resta de les agrupacions del territori.

Li toca organitzar les primàries.

Sí. les resolucions en aquest sentit són clares. El PSC serà el primer partit a Espanya amb unes primàries obertes, i això serà una responsabilitat i un repte, i jo l’assumeixo. De totes maneres, el calendari de les primàries l’haurà de marcar l’executiva i ara estem dedicats a fer creïble el nostre projecte d’oposició responsable al Parlament amb l’oferiment de col·laboració que ha fet el nostre primer secretari al president de la Generalitat, Artur Mas. Així, mantenen una continuïtat amb la línia d’abans tot i haver proclamat un gir a l’esquerra?

Nosaltres hem de fer una política útil i responsable, i més quan es viu la crisi més gran dels últims 50 anys. I, a més a més, és el que hem practicat; nosaltres ja vam facilitar la investidura de Mas, i en aquest sentit no hi ha hagut canvis. El que fem és subratllar aquesta oferta de diàleg. Amb la crisi, els socialistes volem assumir les nostres responsabilitats.

Però, mentrestant, continuen les retallades?

Nosaltres esperem que el president Mas i el nostre primer secretari trobin espais per compartir aquesta responsabilitat. El que no farem nosaltres és mirar cap a un altre costat.

Pensen que el PSC encara pot trobar un forat i ser útil al Parlament amb un PP enfortit a Barcelona i Madrid?

El que volem és un PSC útil per solucionar la crisi econòmica des de l’oposició, i això és el que volem construir. És per això que es va allargar la mà a CiU.

Té a la vista el congrés de la federació de Barcelona, les assembles de les agrupacions locals i un procés de primàries. Vol dir que no haurà de deixar Madrid?

Tinc clar que seré a Madrid fins al congrés federal del PSOE al febrer, i després decidiré si és compatible la responsabilitat a Madrid amb ser secretari d’organització.

Durant els vuit anys a Madrid, vostè no ha sentit la necessitat de votar en contra dels companys del PSOE en temes referents a Catalunya?

El PSC sempre ha votat amb responsabilitat amb els nostres ideals, el nostre projecte polític i el nostre país. El que sí que hem constatat és que la nostra feina no ha tingut la visibilitat que una part important del nostre electorat voldria i per això el congrés de diumenge va aprovar revisar la relació amb el PSOE.

Però això ja es podia haver fet abans del congrés?

Sí, però mai abans l’executiva tenia el manament del congrés de fer-ho. L’executiva ara haurà d’anar a Madrid i aconseguir una articulació més bona entre el PSC i el PSOE.

Vostè és un gran defensor del federalisme. Creu que encara té futur aquest model?

El federalisme avui té més futur que mai, perquè Europa o serà federal o no serà. I, a més, l’Espanya que té futur és la federal i Catalunya únicament tindrà força i serà una potència dins d’una Espanya i una Europa federals. Avui ser federalista és tenir la resposta possible als problemes de la globalització. El problema és que encara queda molt camí per recórrer.

Barcelona, 18 de desembre de 2011

Bon dia companyes i companys.

Quina emoció i quina força hi ha en aquest congrés. Us felicito. Hem fet un gran congrés, i això és mèrit vostre, de tots els que heu participat.

Avui també hi ha un altre partit. M’han dit que el primer passi de gol l’ha fet en Xavi, de Terrassa. I un gol l’ha fet el de Terrassa també.

Us vull donar la benvinguda a totes i tots. Vull agrair-li al company Marcelino Iglesias les seves cordials i fraternals paraules. Quiero agradecer a todos los compañeros y compañeras del PSOE, els amics dels partits que heu volgut venir a acompanyar-nos avui, també fraternals. Moltes gràcies a totes les entitats, associacions, que ens heu volgut acompanyar en aquesta cloenda del congrés per al nou PSC. No vull desaprofitar l’ocasió per agrair la presència dels mitjans de comunicació, que han passat llargues nits congressuals, treballadors d’aquest Palau de Congressos, i els membres de l’organització, que fan possible que puguem sortir aquí a parlar. Moltes gràcies, aquest ha estat un gran congrés.

Companys i Companyes,

No puc començar aquesta última intervenció sense recordar als companys que m’han precedit:

  •  José Montilla, per la teva feina, pel teu compromís.
  •  Pasqual Maragall, gràcies.
  •  Narcís Serra.
  •  Raimon Obiols. Gràcies, Raimon, moltes gràcies.
  • Joan Raventós.

De tots ells i de totes aquelles persones que dia a dia han construït aquests més de 30 anys d’història de socialisme català. De tots ells hem après una lliçó. Rebo aquest testimoni amb honor i profund orgull i amb el repte d’intentar aixecar-lo una mica més.

Vull aprofitar aquest moment per agrair molt sincerament la feina dels membres de l’anterior executiva. Tenim aquest eslògan en aquest congrés, Nou PSC. Pensàvem que el Nou PSC era a partir de la cloenda del congrés, però aquest nou PSC va començar divendres al matí. Vull agrair a l’Executiva, molt especialment als companys Pepe Zaragoza, la seva feina intensa no només en el congrés, sinó també durant molt temps en el nostre partit. Al Miquel Iceta. I a l’Isidre Molas, que està a la primera fila. I a tots els altres companys que formaven part de l’anterior Executiva. I rebo el testimoni acompanyat d’un gran equip. Feu goig tots aquí. La nova Executiva que us he proposat i que acabem d’escollir per una gran majoria.

En Sergi Mingote, que està allà, estava en una reunió amb ell i vaig dir: ens queda una muntanya molt alta per escalar. I ell és un gran escalador, ha fet uns quants 8000s. No sabia quin exemple de muntanya posar. Seguint el símil, nosaltres hem començat a caminar per aquesta muntanya, però no hem arribat al cim. Hem arribat al campament base. Tenim un magnífic campament base. Aquest és el congrés del campament base per escalar aquesta muntanya, que és donar el nostre servei al nostre país, als nostres ciutadans i ciutadanes.

Aquesta és la nova Executiva per al nou PSC basada en la integració, renovació, i una millor estructura per servir els ciutadans i les ciutadanes.

Tenim l’orgull d’haver fet un gran Congrés que serà conegut a partir d’ara com el Congrés del nou PSC.

Perquè companys i companyes, hem començat a fer un nou PSC no per nosaltres, sinó per Catalunya, que vol dir per cada un i una dels catalans i les catalanes. No ho hem fet en tres dies, ho hem iniciat, ho hem iniciat només. Però no hi ha castell sense pinya. Tenim la pinya. O dit d’una altre forma, no hi ha edifici sense les primeres pedres. I us asseguro que n’hi ha moltes de noves pedres. Una nova pedra de més democràcia que la que teníem: elecció individual i secreta, primàries obertes a la ciutadania. Una nova pedra de més transparència, tot a la vista dels nostres afiliats però també dels simpatitzants i de tota la societat catalana. Una nova pedra de més obertura, aquí hi ha molta gent i l’anirem a buscar.

Una nova pedra de més personalitat pròpia i ambició pel que fa a les nostres decisions i expressions en tots els àmbits.

Una nova pedra d’independència de criteri i de pràctica política en tot el que fa referencia a Catalunya.

I tot perquè hem considerat que és l’única manera de servir els catalans i les catalanes,

I l’única manera de continuar compromesos en un projecte federal per a Espanya i per Europa.

Deixeu-m’ho dir sense complexos, comença avui una nova etapa per Catalunya i pels catalans i les catalanes.

Perquè els partits són eines d’un país i de la gent.

I ara Catalunya i els catalans i les catalanes disposem d’una nova eina que és aquest nou PSC.

Més esmolada per llaurar millor aquesta terra que tant estimem, d’un país que és un poc nostre i d’un país que anem fent que diria Raimon.

Amb un nou socialisme, perquè el socialisme és fer que rutlli l’economia i redreçar-la quan l’espatlla el capitalisme però també és generar llocs de treball i també fer polítiques socials sense les quals no hi ha socialisme possible. I avui és posar l’economia al servei de les persones en lloc de les persones al servei de l’economia, com ara passa. Al servei dels treballadors i treballadores i de les classes mitjanes .

Amb un nou catalanisme social centrat en els catalans i en les catalanes, en tots i totes, no només en uns quants i contribuint els qui més poden.

Amb un nou federalisme, perquè siguin respectades les nostres decisions – per Governs i tribunals, el Constitucional també, està clar -, sabent que si això és així, nosaltres també respectarem el camí federal comú que creiem que és millor per Catalunya i per Espanya.

Amb una nova Europa més forta per posar en el seu lloc els mercats i enfortir la democràcia i l’Europa social.

Un nou ecologisme i per això hem aprovat una declaració novedosa de polítiques transversals de lluita contra el canvi climàtic, de substitució d’energia nuclear per renovables i per un desenvolupament sostenible. És un problema de salut però també ha de ser una oportunitat econòmica.

Amb un nou feminisme, perquè no es pot ser socialista sense ser feminista, perquè no podem descansar mentre hi hagi una dona amb diferents oportunitats i encara menys maltractada o vexada, i per això hem aprovat per primera vegada abolir l’explotació sexual.

I amb una nova direcció formada per una nova Executiva que es completarà amb un nou Consell Nacional, on es debatrà i molt.

Deu n’hi do les noves pedres que hem posat a aquest nou PSC.

I penso presentar el nou PSC a tota la societat i els seus territoris. A tota la gent. A tothom.

Companys i companyes, amics i amigues.

Tenim la intenció de fer del PSC una alternativa creïble i sòlida.

Per això si la petició d’ajut i de suport del President Mas és sincera, en aquests moments tan difícils pel nostre país – pels ciutadans i ciutadanes de Catalunya – el PSC estarà disposat a estendre-li la mà.

El PSC està disposat a col·laborar només amb una condició, això si:

Que les mesures que puguem acordar eventualment no siguin només d’ajust i per tant no vagin a carregar contra les classes treballadores i mitges del nostre país, sinó que prioritzem les polítiques actives de creació d’ocupació, de suport als emprenedors i a les pimes i mantinguem els serveis de salut, educació i serveis socials per sobre de tot.

Vivim moments de dificultats i hem de ser forts. I jo us dic que ens sentim amb força, el meu equip i jo també.

Perquè amb tots vosaltres serem forts.

Perquè les nostres idees renovades també ens fan forts a tots i totes.

Perquè qui encara ens fa més forts són els homes i les dones de Catalunya que ens empenyen a aconseguir vèncer totes les dificultats.

Aquest company sempre jove que es diu Isidre Molas va escriure a ¨La ciutat llunyana“ ja fa 30 anys que el socialisme necessitarà sempre “d’homes i dones preparats, conscienciats i disposats a lluitar en condicions difícils, sobretot en condicions difícils”.

Ara, com tantes vegades a la història, vivim condicions difícils i les nostres consciències no poden suportar sense rebel·lar-se tanta injustícia, tanta desigualtat d’oportunitats, tan patiment.

Continuarem treballant per engrescar, per il·lusionar i perquè aquest partit sigui un gran partit en un gran poble, Catalunya. Visca el PSC i visca Catalunya.

“Barcelona sin palacios es una ciudad. Madrid sin palacios sería un pueblo” Esta afirmación es de Víctor Balaguer, uno de los grandes políticos liberales catalanes de la segunda mitad del siglo XIX. (¡Qué injusta es la memoria catalana y española con la decisiva aportación económica, política y cultural del liberalismo catalán decimonónico!)  Víctor Balaguer –defensor de una monarquía federativa- opinaba con conocimiento de causa: varias veces ministro, vivió en Madrid durante largas etapas de su vida. Con tan sólo 20 años puso por primera vez sus pies en la villa y Corte después de un viaje de corte romántico que le llevó a dormir durante las primeras noches al raso en la Plaza de Oriente. Afortunadamente, eran noches del mes de junio…

Evidentemente, esta afirmación sobre el Madrid de 1845 no se sostiene en el Madrid del 2011. Hoy Madrid es una metrópoli europea con vocación americana con o sin palacios. Y sin embargo, su centro mantiene un aroma popular que se nos sigue antojando  característico.

A medida que nos acercamos al día de Navidad, la lotería se apodera de sus calles y plazas. Y en esta efímera monarquía del azar, la reina indiscutible es Doña Manolita. Y no sólo por las kilométricas colas que se forman en su nuevo local de la Calle del Carmen, sino por las improvisadas paradas callejeras que revenden sus décimos: todas ellas convenientemente pertrechadas con una imagen de una venerable Doña Manolita de cabellos blancos que le confiere un aura entre beata y santa

Doña Manolita comenzó su actividad en 1904 en la calle San Bernardo. Sus fundadoras fueron Manuela de Pablo ([]conocida popularmente como Doña Manolita, que dio nombre al negocio) y sus tres hermanas. ¿Cómo nació su conocida y reconocida “buena mano”? Ella misma nos lo explicó en una entrevista: “Pues escuche usted ahora el verdadero secreto de mi buena mano. El año 1926, harta de que no correspondiese jamás a esta administración un premio que valiese la pena, hice cuatro viajes a Zaragoza, y en los cuatro tuve la suerte de ver a la Pilarica con su manto rojo, que es signo infalible de fortuna. Pedí unos números que se me ocurrieron sin saber por qué, los vendí en mi casa y el premio gordo de Navidad fue conmigo aquel año, siendo éste el comienzo de mi fama como lotera.”

Víctor Balaguer no pudo ser cliente de Doña Manolita. Falleció en un Madrid que empezaba a dejar de ser pueblo el 14 de enero de 1901.

El infierno del soberanismo

La UE prepara una unión fiscal parcial, de estabilidad y austeridad, pero no de solidaridad y transferencias

El PAÍS, 8.12.2011

El soberanismo está de luto en Europa. Se está preparando para los próximos días la mayor cesión de soberanía que hayan protagonizado las viejas naciones europeas desde los tratados de Roma y de Maastricht. Con el primero de los tratados, en 1957, se cedió la política arancelaria, sentando así las bases del mercado único. Con el segundo, en 1992, desaparecieron las monedas, símbolos nacionales hasta entonces al mismo título al menos que las banderas, y las políticas monetarias (que permiten la fijación de los tipos de interés y de cambio), sentando a su vez las bases de la actual crisis de las deudas soberanas. Con esta cumbre se quiere demandar a los viejos Estados que cedan entera su política presupuestaria, que es como decir el alma política del Estado nacional.

La intervención directa del Estado en los presupuestos autonómicos españoles que temían algunos al principio de los recortes, sobre todo en Cataluña, se va a producir ahora a gran escala europea con los presupuestos de todos y cada uno de los socios que accedan a esta cesión de su poder soberano. Los gobernantes catalanes no querían perder márgenes de autonomía presupuestaria en favor del Gobierno español, por lo que la píldora será más dulce para ellos si ahora comparten la pérdida con gobiernos de nivel superior, el de Madrid incluido, y además en favor de instituciones europeas. Pero que se desengañen quienes siempre quieren sacar lecciones soberanistas de estos lances: la cesión hacia arriba convierte en obsoletos tanto a los Estados-nación como a quienes aspiren de forma más o menos explícita a hacerse con un estatus parecido.

No hay salvación en el mundo global para los socios de la vieja Europa si cada uno va por su cuenta. No la hay ni siquiera para los países que juegan en la liga superior y se llevan todos los campeonatos, el Barça y el Madrid que son Alemania y Francia. No se trata tan solo de existir en el mundo, sino de sobrevivir en condiciones aceptables, que no empeoren sustancialmente el fantástico tren de vida que hemos tenido los europeos en los últimos 30 años. No están en juego tan solo los orgullos nacionales, las sillas en el G20 o en el Consejo de Seguridad, es decir, el peso, la influencia y visibilidad de los europeos en el mundo; sino cuestiones más próximas y tangibles como son lisa y llanamente nuestro bienestar y nuestras formas de vida, que solo se pueden preservar en el marco de una Unión Europea que funcione.

La transferencia de soberanía dará lugar a una unión fiscal, pero esta será imperfecta, puesto que quedara en unión de estabilidad presupuestaria y de austeridad en el gasto y no será de transferencias, de solidaridad y de crecimiento. Al menos todavía. El método utilizado tampoco será el comunitario, con el protagonismo de la Comisión, el Parlamento y el Tribunal europeos, que identificamos más directamente con el federalismo y el europeísmo. Será intergubernamental y no va a incorporar a todos los 27 socios. Unos porque no quieren, como Reino Unido; otros porque no saben si quieren, como Dinamarca, y otros porque aunque quieran no han decidido todavía dar el paso, como Polonia.

Las dos potencias europeas que más han pugnado entre sí, armas en mano en tres ocasiones, en su condición de ambiciosos y a veces expansivos Estados soberanos, son los que van a proceder a esta liquidación. Nadie más puede hacerlo. Es probable que solo ellos puedan hacerlo. Y lo van a hacer con el mayor protagonismo de ambos en la entera historia de la unidad europea, aunque será en detrimento de su propia soberanía. Francia y Alemania han sido el motor europeo desde la fundación de la Unión, pero ahora son mucho más que un motor; son el vehículo. Hasta el punto de que el proyecto que van a presentar en Bruselas está pensado para que funcione incluso en el caso extremo e improbable de que solo estos dos países estuvieran dispuestos a ponerlo en marcha. Esto ya no es un directorio europeo, es una Europa franco-alemana, federalismo de dos socios que invitan a añadirse a quienes lo deseen. Y si entramos en detalle, veremos que la aparente simetría esconde conceptos alemanes y retórica francesa, con el sigilo de Merkel y la pompa y circunstancia de Sarkozy.

Volvemos así a un punto de partida anterior a la creación de la moneda única. El euro va a convertirse en un marco europeo, al igual que anteriormente todas las monedas europeas, incluido el franco francés, se pegaban y seguían al marco alemán en la serpiente monetaria. Y Europa va a dividirse en dos, los países del euro, junto a los que todavía no están pero quieren incorporarse algún día, y los países que ni están ni se les espera, al igual que antes de la adhesión de Reino Unido, cuando existía una potente Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) alternativa a las entonces proteccionistas Comunidades Europeas. En resumen, haremos Europa sin europeísmo o “federalismo sin federalistas”, tal como ha señalado el director del Centro Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR), Mark Leonard (Cuatro escenarios para la reinvención de Europa). De nuevo, con la esperanza tan europea y siempre renovada de que algún día la función termine creando el órgano, es decir, el europeísmo y el federalismo políticos que ahora se echan en falta.

El futuro de Europa –nuestro futuro- se juega, en buena medida, en la cumbre que se inicia mañana. Los ingredientes principales del “pacto fiscal “ propuesto por el Presidente del Consejo Europeo y el de la Comisión van en la dirección correcta: flexibilización de la regla de toma de decisiones; aumento de la capacidad del fondo de rescate -que podrá pedir dinero prestado directamente al BCE- por encima del límite actual de 500.000 millones de euros o refuerzo del control presupuestario de los países de la zona euro… Pero no es menos cierto que sólo con austeridad presupuestaria no saldremos de la crisis.  Necesitamos fomentar el crecimiento utilizando, por ejemplo, los fondos del BEI (Banco Europeo de Inversiones). Y, más pronto que tarde, urge el nacimiento de los eurobonos.

Hoy, de lo que más carece  Europa es de europeos. Europeos como el excanciller alemán, Helmuth Schmidt que, el pasado domingo nos ofreció una lección magistral sobre Europa en una intervención de más de una hora ante el Congreso del SPD. Europa como proyecto nacido para integrar el brío y la reciedumbre alemana.  Europa –si no lo remediamos los europeos- crecientemente pequeña en un mundo reducido a la relación bipolar entre China y Estados Unidos.  A sus 92 años y sentado en una silla de ruedas Schmidt sostuvo: “Los alemanes debemos rechazar el egoísmo nacional” Y con esta afirmación, el viejo patriarca alemán demostró que la ambición, la visión y el liderazgo tienen mucho más que ver con el alma que con la edad. 

Porque,  tal y como afirma Der Spiegel, la feroz crisis económica es “una oportunidad de construir una nueva Europa”.  El prestigioso semanario alemán se pregunta: “¿Porqué, por ejemplo, no va a ser posible que “los europeos” se unan, como hicieron los 13 nuevos Estados americanos en 1787 para celebrar la convención de la que salió su Constitución? También entonces los estados se disputaban el poder y el dinero. Pero, después de una larga lucha, lograron constituirse –bajo el lema “Nosotros, el pueblo”- en un Estado Federal poderoso y democrático que todavía hoy perdura.” Este es el camino: más democracia y menos soberanía de los estados. La alternativa: una larga decadencia sin la certeza de que vaya acompañada –como ha pasado en otros memorables ocasos del pasado- de altas dosis de creatividad.

¿Qué hacer después del 20-N?

El PSOE debe volver a sintonizar con los progresistas y superar la brecha que le separa de los jóvenes

EL PAÍS, 6.12.2011

La victoria del Partido Popular en las elecciones del 20-N no es el resultado de la hegemonía ideológica de la derecha en España. Los populares ganan en un país que apenas ha variado sus ideas políticas. El triunfo del PP tampoco responde a la superioridad de ese partido: tanto el líder como la organización llegan al poder a pesar de la mala valoración ciudadana. Pero si no es por la ideología, ni por el líder, ni por el partido, ¿por qué han ganado los populares?

El PSOE debe volver a sintonizar con los progresistas y superar la brecha que le separa de los jóvenes

La explicación de la debacle socialista se resume en dos palabras: crisis y paro. Ahora bien, el razonamiento de cómo ambas cuestiones provocan las mayores ventajas de los conservadores en nuestra democracia, tanto en votos (casi 3,9 millones) como en escaños (76), es algo más complejo. Dos factores confluyen.

Por un lado, la percepción en el electorado, especialmente en el de bajo perfil político (el de centro y el del grupo que no tiene ideología), de que el PP es más capaz que el PSOE de gestionar la economía y crear empleo (incapacidad). Por otro lado, la convicción de los progresistas de que en la reacción a la crisis se ha diluido seriamente la identidad del proyecto socialdemócrata (incoherencia ideológica).

La conjunción de incapacidadincoherencia ideológica del PSOE es especialmente lesiva en el electorado joven, en el que la brecha entre los dos principales partidos es muy amplia. En los jóvenes predominan dos estereotipos: el pragmático, de talante liberal, que vota al PP en busca de soluciones para los suyos y para sí mismo; y el idealista que expresa con su voto a partidos pequeños o con la abstención que otro mundo es posible. Algo importante une a ambos grupos: las dificultades para abrirse camino, mucho mayores que las que sus padres sufrieron y enormemente agravadas por la crisis.

Las consecuencias de la percepción de incapacidad y de incoherencia ideológica no son similares. La primera provoca muchas menos fugas electorales en el PSOE que la segunda, pero también es la que permite un cierto crecimiento del voto al PP. En todo caso, las dos explican el hundimiento del partido.

¿Qué deberían hacer los socialistas para recomponer su electorado? El primer reto consiste en mejorar su capacidad. Se trata de un propósito factible. Los ciudadanos son muy volubles en lo que respecta a la competencia que atribuyen a los partidos a la hora de gestionar la economía: en otros momentos, como en las elecciones de 1993 y de 2008, era el PSOE el que se imponía en esta dimensión.

Al margen de que sea la imagen de capacidad del PP la que se deteriore en los próximos tiempos como consecuencia de la crisis, los socialistas tendrían que apostar por equipos que transmitan la máxima solvencia, lo que implica incluir en las primeras filas a los más preparados y mejorar la comunicación de los mensajes.

El segundo reto radica en recuperar la sintonía con los electores progresistas, un objetivo mucho más complejo. Es probable que, tras cuatro años de Gobierno popular, los ciudadanos perciban que sí existen diferencias nítidas entre los dos principales partidos, sobre todo en el empeño por reducir las desigualdades. Sin embargo, esto no será suficiente. Para alcanzar una sintonía amplia con la sociedad, el PSOE tiene que adentrarse en nuevos territorios: no basta con defender el Estado de bienestar. Es necesario abordar la brecha que existe con los jóvenes. Y aquí las soluciones deben ser más rotundas.

A lo largo de su historia, la socialdemocracia ha combatido las desigualdades de clase, primero, y las de género, después. Ahora le toca afrontar una nueva forma de desigualdad: la que se produce entre generaciones y que, según los datos del CIS, es ya mayor que la que se da entre hombres y mujeres.

Los jóvenes de hoy se encuentran en una situación de discriminación sin precedentes con respecto a sus propios padres. Y lo están por una acumulación de factores: porque es incomparablemente más costoso para ellos acceder a una vivienda, porque es mucho más difícil que encuentren empleo (pese a contar con mucha mejor formación), porque cuando lo logran las condiciones son casi siempre precarias, y porque, en última instancia, para disfrutar de su pensión tendrán que trabajar más años que sus padres.

Por ello, los jóvenes, a diferencia de sus mayores, no se conformarán ni con el retorno a las esencias de la socialdemocracia, ni tampoco con la formación de un equipo de personas que transmitan competencia. Exigirán mucho más. Primero, que se llame al problema por su nombre reconociendo que no solo hay conflictos de clase, sino que, hoy por hoy, también hay un conflicto entre generaciones. Y, segundo, que se articule un proyecto integral que corrija esta nueva fuente de injusticia, removiendo aquellos obstáculos que impiden a los jóvenes elegir la vida que realmente quieren llevar.

En España, como en otros países, los socialdemócratas han sabido siempre defender los intereses de los más débiles: de las clases trabajadoras, en primer lugar, y de las mujeres, en segundo. Ahora es necesario que se dé el tercer salto, volcando toda la energía en los jóvenes. Es en la búsqueda de soluciones a la desigualdad generacional donde quizás los socialistas españoles se jueguen su futuro.

Belén Barreiro, directora del Laboratorio de la Fundación Alternativas y expresidenta del CIS

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